Staff La Raza del Noroeste
Los fiscales han acusado a dos hermanos adolescentes por el asesinato violento de un niño cuyos restos fueron encontrados en su casa.
El lunes, Luis Arroyo, de 16 años de edad, se declaró no culpable de robo en primer grado y asesinato en primer grado del adolescente Héctor Hernández-Valdez de 15 años. Arroyo ha sido acusado como adulto de asesinato en primer grado y le pusieron una fianza de 2 millones de dólares. El hermano menor de Arroyo de 14 años tambien ha sido acusado de asesinato en primer grado. Se fijó una audiencia para determinar si el acusado de 14 años de edad, también será juzgado como un adulto.
“Este es un crimen horrible, del tamaño de un adulto, y es apropiado y justo que el hermano mayor sea procesado y rinda cuentas en el sistema de adultos”, dijo Mark Lindquist, fiscal del Condado de Pierce, reportó KOMO-TV.
La madre de los acusados llamó a la policía el viernes, para informar que cuando llegó a su casa encontró el cuerpo sin vida de un muchacho. Los chicos le dijeron que se habían visto obligados a matar a un hombre que los había atacado. La mujer subió las escaleras y encontró los restos de un niño en una sábana. Luego de esto, se dirigió a la estación de policía, para denunciar el delito. Cuando los agentes llegaron a la casa, en la cuadra 800 de E. 52nd St., se encontraron los restos de una persona en un contenedor de reciclaje detrás de la casa y detuvieron a los dos adolescentes.
Según los investigadores, la víctima había llegado a la casa para reunirse con el hijo mayor. Arroyo, armado con un cuchillo, trató de tomar la marihuana de la víctima y el dinero en efectivo – luego se determinó que eran $166 y menos de 40 gramos de marihuana – y se desató una pelea. El niño más joven escuchó la pelea y llegó a la ayuda de su hermano con un “clavo grande”, apuñaló a la víctima en el cuello y la espalda, dijeron los investigadores. Los hermanos luego trasladaron a la víctima a la bañera a pesar de que aún estaba vivo y luchando, y le cortaron la garganta, de acuerdo a los detectives. Ellos estaban en el proceso de limpieza de la escena del crimen cuando su madre llegó a casa. Los investigadores dijeron que la víctima había sido apuñalada más de 34 veces.
