MIAMI (AP)
Los escándalos judiciales e incumplimientos de contratos sacudieron a múltiples artistas latinos en el 2011. Paulina Rubio, Jennifer López, Eva Longoria, Kalimba y Jenni Rivera hicieron noticia por cuestiones legales o familiares que probablemente hubiesen preferido mantener en secreto.
Paulina Rubio quien acaba de lanzar su décimo disco “Brava”, llegó en septiembre a un acuerdo con la fiscalía de Miami para evitar un juicio que enfrentaba por desacato a las autoridades policiales y alteración del orden público. A través de ese pacto se comprometió también a realizar una donación de 500 dólares a una entidad caritativa. El caso se abrió luego que Rubio chocó su BMW de dos puertas con otro vehículo cerca del centro de la ciudad.
Y Rubio enfrenta en Miami otra demanda por no haberse presentado en un concierto en la localidad colombiana de Tunja el 31 de agosto del 2010, como parte del Festival Internacional de Cultura de Boyacá.
La corporación de Miami CMG Entertainment, el Fondo Mixto de Cultura de Bocayá y la Corporación Cultural Viva la Música la demandaron en los tribunales del sur de la Florida. Los demandantes aseguran que pagaron por anticipado el concierto y todos los gastos derivados. Alegan que Rubio incumplió un contrato y piden una indemnización de al menos 985.000 dólares por daños y perjuicios.
El proceso judicial de este caso prosiguió en el 2011 con numerosas audiencias judiciales y se anticipa un juicio para principios del 2012.
Mientras tanto, la disputa entre Jennifer López y su primer esposo Ojani Noa ocupó la primera plana en varias oportunidades.
Un tribunal de apelaciones de California falló que la disputa por la publicación de videos íntimos de la pareja debía resolverse por arbitraje, y no en el sistema de tribunales públicos.
Con anterioridad, un juez impidió que los videos –que según ambas partes no muestran a la cantante en actos sexuales– fueran divulgados y ordenó su resguardo en la caja de seguridad de un banco, con acceso restringido.
Para Eva Longoria, en tanto, el 2011 no fue un año libre de preocupaciones judiciales.
Poco después de haberse divorciado de su esposo Tony Parker a finales del 2010, la estrella de “Desperate Housewives” fue demandada por su ex socio Mali Nachum, quien alegó que Longoria transgredió las leyes de usura de California cuando le prestó un millón de dólares para el club nocturno Beso de Las Vegas en el 2009.
El préstamo fue a una tasa de interés anual del 8% y con la promesa de una mayor participación en el club. La demanda calcula daños por al menos cuatro millones de dólares y pide una compensación del triple de esa cifra. Longoria dijo que carecía de fundamentos.
Otro de los artistas que enfrentó demandas judiciales este año fue el mexicano Kalimba.
Kadjhali Marichal Ibar, su verdadero nombre, fue acusado de violar a una menor de 17 años tras una actuación en una discoteca de la ciudad de Chetumal, a unos 380 kilómetros al sur de la ciudad turística de Cancún.
El ex integrante del grupo OV7 fue detenido en enero en Texas y trasladado a pedido de las autoridades mexicanas a una cárcel penal del estado de Quintana Roo.
Cerca de una semana después, sin embargo, un juez lo dejó en libertad por no encontrar elementos para procesarlo.
Jenni Rivera, se vio salpicada por un incidente de su hijo Trinidad Angelo Marín, de 19 años. El joven se declaró culpable de mantener relaciones sexuales con una adolescente tres años menor que él, después que un comisionado le anuló dos acusaciones menores de abuso sexual en Riverside, California.
Marín fue condenado en marzo a tres años de libertad vigilada, a pagar una multa de 600 dólares y a usar durante 90 días un dispositivo electrónico que alertaba a las autoridades sobre su paradero. Además, la cantante demandó en agosto a su ex representante Gabriel Vázquez, tras argumentar que la traicionó y la despojó de millones de dólares.
