Cindy Arriola
La Raza del Noroeste
Los negocios iban marchando bien.
Los siete restaurantes mexicanos Guadalajara eran exitosos.
La vida junto a su esposo Pablo López, y su hijo era maravillosa. Se acercaba la boda de plata para la pareja y los preparativos estaban en marcha. Un mes antes Lucy López, pionera de los restaurantes mexicanos de la región, empezó a sentir una punzada en su pecho izquierdo.
El doctor le practicó unos exámenes y los resultados concluyeron que López tenía un tumor pequeño en su pezón izquierdo.
“Estábamos con la ilusión de celebrar nuestros 25 años de casados. Tenia un mes haciendo los preparativos y me deprimí tanto cuando el doctor me llamó y me dijo que el tumor era canceroso”, recuerda López, quien fue diagnosticada con cáncer de mama a los 54 años. López ahora tiene 84 años.
“Me decían la Dolly Parton mexicana, porque mis pechos eran hermosos”, recuerda López, en su casa de Green Lake en Seattle.
“Yo tenia unos senos muy bonitos y los hombres me chuleaban mi busto”, dijo ella.
No fue fácil tomar la decisión de extirparse los senos.
“Lo pensé, no por mi, por mi esposo”, comentó. Pero ella dijo que su esposo, quien falleció hace tres años, le dijo que él apoyaba la decisión que ella tomara. Algo que le dio valor a López, quien no quería someterse a radiación.
Después de quitarse el seno, López decidió hacerse una reconstrucción de su pecho. Pero el doctor que llevo acabo la cirugía término extirpándole el otro seno. López ganó una demanda en su contra y decidió no volver a realizarse otra cirugía.
Ambos procesos médicos fueron difíciles para ella, quien busco refugio no solo en su esposo sino también en la terapia. Ella asistió a los grupos de apoyo para sobrevivientes del cáncer de mama en los hospitales.
“Tienes que buscar ayuda. Iba a terapia… Me toco un hombre que no era machista y me supo dar apoyo”, dijo López.
La directora médica del Centro de Cáncer de Swedish, Patricia Dawson, dijo que aun después de la mastectomía es importante que la mujer se auto examine.
De esa manera si ella nota cambios en esta área puede alertar a su médico. Ella dijo que el cáncer puede volver a brotar, pero no es algo que suceda frecuentemente.
López continúa haciéndose exámenes de senos. A ella le toman rayos X del área.
López regresó al frente de sus restaurantes luego de la operación. Y continuó trabajando hasta los 70 años, cuando decidió junto con su esposo, que era tiempo de viajar.
Sobrevivir al cáncer no ha sido fácil para López, pero ella no se arrepiente de haberse sometido a la mastectomía. Ella dijo, que sin la extirpación de sus senos, no hubiese vivido “tan lindos recuerdo”.
“Por eso le digo a las personas que no hagan decidía cuando sientan una anormalidad en su cuerpo, inmediatamente recurran a un médico, expóngale su problema, porque el mal se puede curar cuando lo atacan temprano”, dijo López.
