6 acusados de ayudar escapar al asesino de un policía

GENE JOHNSON

The Associated Press

Seis son los sospechosos arrestados por proveer asistencia al hombre que disparo contra el policía de la Patrulla Estatal de Washington matándolo.

Cuatro personas fueron acusadas de proveer asistencia criminal el jueves y están bajo una fianza de 500 mil dólares. Cado uno se presentó en la corte distrital del condado de Kitsap el lunes por la tarde. Esto incluye a Megan G. Mollet, de 18 años, quien viajaba como pasajera en la camioneta de Joshua Blake cuando fue parado por el oficial Tony Radulescu, dijo un oficial del sheriff del condado de Kitsap.

Una sexta personas fue arrestada el lunes, pero los detalles aun no se han dado a conocer, dijo el sargento de la oficina del alguacil del condado de Kitsap, Ken Dickinson en una conferencia de prensa.

Las otras dos personas, Corinne Leah Nelson de 26 años y Andrew William Barlett de 30 años, transportaron a Blake de una casa en Port Orchard, donde abandono su camioneta, hasta la casa móvil donde se disparó, dijeron las autoridades. Otra persona, Daniel Lee Carter de 37 años, le dio un auto para que se fugara, dijo la policía.

La antigua novia del hombre que asesinó al policía de la Patrulla Estatal de Washington, ha sido arrestada por intentar ayudarle a evadir captura, dijo la oficina del sheriff del Condado Kitsap.

Jessi Leigh Foster, de 32 años, es la madre de uno de los hijos de Blake quien es un antiguo convicto, con historial delictivo, le disparó y mató al policía Radulescu a tempranas horas del jueves, cuando el policía lo paró por una violación de transito, más tarde, Blake se suicidó al dispararse en la cabeza.

Después de la muerte del policía, Blake llamó a Foster y le dijo que había hecho algo malo y necesitaba escapar, dijo Dickinson en una conferencia de prensa.

Ella se reunió con él en una casa que estaba sobre un camino de tierra, a unas millas de distancia del incidente, donde ella lo presionó para que le dijera lo que había hecho, dijo Dickinson, y después de que Blake admitió haberle disparado a un policía, ella trató de seguirlo ayudando.

“Ella estaba buscando una manera de que él saliera del área”, dijo Dickinson.

Ella estaba en la casa con él, cuando él se mató, mientras un equipo del SWAT se acercaban al lugar, dijo Dickinson. Ella fue arrestada bajo investigación de proveer asistencia criminal; la fianza fue puesta en $500,000.

La mujer apareció en la Corte Distrital del Condado de Kitsap el viernes. El juez encontró causa probable para emitirle cargos y estableció nueva audiencia para el mes entrante. Ella no presentó ninguna declaración.

“Mi hija tiene un muy, muy buen corazón”, dijo su padre, Wayne Foster, a reporteros. “Su antiguo novio la ha utilizado durante años y años, y le rompió el corazón varias veces. Él ha creado una frustración completa en nuestra familia, en especial a su hija y a mi hija”.

Él dijo que su hija le había dicho que ella no se había dado cuenta de lo que había pasado cuando intentó ayudar a Blake, y cuando se dio cuenta, ella tenia miedo y no supo que hacer.

De acuerdo a la declaración jurada de un detective, Jessi Foster estaba en una fiesta cuando recibió la llamada de Blake; ella le pidió a una amiga que la llevara a reunirse con él. Ella les dijo a los investigadores que cuando se dio cuenta de todo la actividad policiaca, incluyendo un helicóptero que volaba sobre el área, ella supo que él había hecho algo malo, pero pasaron varias horas antes de que él le dijera lo que había sucedido.

Después de que él le confeso, él salio afuera mientras ella continuaba llamando y texteando a familiares para saber si había alguien que los pudiera recoger—pero no llamó al 911, dice la declaración de los detectives. El equipo de SWAT llegó media hora después, estimó Foster.

Dickinson dijo en una conferencia de prensa que drogas fue el “factor común” en la serie de eventos y arrestos. Mollet le dijo a los investigadores que ella y Blake habían estado fumando metanfetamina y bebiendo alcohol en su casa de Bremerton antes de que decidieran ir a Port Orchard.

El policía asesinado era Tony Radulescu, un inmigrante Rumano y veterano de 16 años de la Patrulla Estatal de Washington, quien era popular entre la comunidad y respetaba a sus compañeros de trabajo.

“Es algo terrible, el recibir una llamada telefónica en donde le anuncien que uno de los nuestros fue herido durante el cumplimiento de su deber. Es una gran pérdida, es un día malo”, dijo el jefe de patrullaje John R. Batiste.