7 años de cárcel por homicidio

Diana Hefley

The Daily Herald

Dos veces durante el año, ellos han visto como la mujer que mató a sus hijos sale de una corte del condado de Snohomish y se va hacia su casa, con su familia.

El lunes fue distinto. Esta vez, Camille Spink fue escoltada para empezar a servir siete años en prisión, por un accidente ocasionado por manejar en el carril contrario en Everett.

“No estábamos seguros de qué esperar hoy”, dijo Frank Blair después que Spink fue sentenciada por la muerte de su hija. “Verla marcharse fue la primera vez que notamos que ella está asumiendo responsabilidad por los crímenes que cometió. Esto cerró una puerta para nosotros”.

Las personas que murieron en el choque fueron Sheena Blair, 24 años, y Martin “Tony” Ramírez, 19 años, ambos de Tacoma. Luís Reyna y Marco Ortiz, ambos de 18 años, sufrieron lesiones serias, incluyendo algunos huesos rotos (quebrados).

Spink, de 28 años, les dijo a las autoridades que se había tomado tres vasos de vino en la casa de un amigo antes de salir a manejar su camioneta, y dirigirse a una cantina en Everett. Ella iba manejando al lado contrario de la calle Broadway cuando se estrelló contra el auto de Blair.

Ramírez murió en el asiento trasero. Blair fue trasladada a un hospital pero murió una hora después.

Spink y su pasajero no recibieron ningún golpe durante el choque.

Un exámen de sangre, horas después del accidente ocurrido el 26 de febrero, mostró que el nivel de alcohol en el cuerpo de Spink era el doble del limite legal.

Ella olía a alcohol y se estaba tropezando y perdiendo el balance en la escena del crimen, según documentos de la corte. Ella también admitió haber consumido marihuana temprano en el día.

Spink se declaró culpable en noviembre de dos cargos de homicidio vehicular y dos cargos de ataque vehicular. La acusada pudo haber sido sentenciada a 8 1/2 años en prisión. Sin embargo, tuvo la oportunidad de permanecer libre mientras se dictaba sentencia.

Eso ha enfurecido a las familias de las victimas, mientras ellos lloraban la pérdida de Blair y Ramírez y ayudaban a que Reyna y Ortiz se mejoraran, le dijeron los familiares al juez Larry McKeeman.

La decisión que tomo Spink de beber y manejar ha devastado a las familias, dijo Maribel García, quien es la prima de Ramírez.

La Navidad pasada fue la primera vez que la familia de Ramírez no se reunió para tener una celebración grande. No podían hacerse a la idea de haberlo perdido. Están tan enojados; y han estado sacando su enojo el uno contra el otro, dijo un familiar.

La madre de Blair y la madre de Ramírez se tomaron de la mano mientras le decían al juez todo lo que Spink les arrancó la noche que mató a sus hijos.

Blair estaba en camino a graduarse de la universidad con un diploma en justicia criminal. Ella quería trabajar con jóvenes delincuentes. Ella era la campeona de su hermana menor Amy; Ramírez, por su parte, dejó atrás dos hijos pequeños. Él era el pegamento que mantenía a la familia unida.

“Todo lo que tenemos son memorias, fotos y un panteón donde visitarlo”, dijo Gloria Tellez, madre de Ramírez. “Lo único que quiero es que se haga justicia”.

Bajo el acuerdo, la fiscalía recomendó una sentencia de 6 1/2-años, la sentencia más baja instituida por la comisión de sentencia. Spink no tenía antecedentes penales, tomó responsabilidad por sus actos al declararse culpable y expresó remordimiento ofreciendo reunirse con los familiares de las victimas, dijo el fiscal Tobin Darrow.

El lunes pasado, Spink pidió hablar con la familia de las victimas. Ella les dijo lo mal que se sentía por sus acciones y el dolor que les había causado. Dijo además que pensaba en ellos frecuentemente, pensando en como estaban y en qué podía hacer ella para aliviarles el dolor.

“No me imagino todo el dolor por el que están pasando”, dijo Spink.

El esposo de Spink tambien habló el lunes, y le suplicó a McKeeman que no juzgara a su esposa basado en el peor momento de su vida, sino que considerara la vida que ella llevaba antes de esa noche. Ella es una esposa cariñosa, una madre abnegada con su hijo de 8 años, y cometió un error trágico, dijo Brent Spink.

McKeeman estaba de acuerdo en que había razones para considerar una pena no tan severa. Él explico que la sentencia tomaría en cuenta el hecho que habían múltiples victimas.

Para alguien sin historial criminal, la condena por homicidio vehicular para una victima es de 2 1/2 a 3 1/2 años en prisión, dijo él.

El juez agregó siete meses a la sentencia recomendada por Darrow.

“No hay nada que esta corte pueda hacer para deshacer lo que la Sr. Spink a hecho”, dijo McKeeman.

El juez tomó una decisión deliberadamente y era comprensible, considerando todas las circunstancias, dijo Frank Blair. Entretanto, él y su familia están trabajando junto con legisladores del estado para incrementar la pena de cárcel para aquellos choferes que por primera vez manejan bajo la influencia del alcohol, con la esperanza de que las personas que vayan a hacerlo cambien de parecer.

“Creo que la sentencia de hoy manda el mensaje que el homicidio vehicular causado por manejar bajo la influencia del alcohol será tomado seriamente”, dijo Blair. “Espero que también mande el mensaje que no tienes que ser una mala persona para matar a alguien cuando manejas. Esperamos que las personas consideren a todas las familias y tomen la decisión de no tomar y manejar”.