apareciendo murales por todos lados y que buena parte de ellos se encuentran en barrios hispanos

Lo que sí está claro es que están apareciendo murales por todos lados y que buena parte de ellos se encuentran en barrios hispanos y tienen temas alusivos a su cultura y sus intereses. Los jóvenes muralistas hispanos son en muchos sentidos la continuación de la generación de artistas hispanos que contribuyeron a gestar el Movimiento Chicano en la década de los años 70, cuando Los Ángeles fue la capital del muralismo estadounidense. La identidad, por ejemplo, sigue muy vigente en el muralismo hispano, tal como lo demuestra Ponce en “Pacoima Neighbordhood Mural”, sobre dos muchachas latinas en poses sensuales y desafiantes con figuras de personajes de vecindarios hispanos en el fondo, como un cantante, una madre con un niño pequeño y una muchacha en silla de ruedas. La mayoría de las obras de Ponce y Sandoval están en el corredor de un kilómetro y medio (una milla) conocido como “Mural Mile”, en Pacoima, un barrio mayormente hispano. Entre los dos han pintado más de la mitad de los más de 21 murales que adornan paredes de oficinas y viviendas a lo largo del bulevar Van Nuys. “Ahora la gente viene a ayudarme a pintar y aprenden y la pasan súper bien. Creo que Pacoima estaba hambrienta de esto y obviamente lo necesitábamos. Mira lo que hemos conseguido. Antes no teníamos nada de esto y ahora el arte es un gran atractivo de Pacoima”, puntualizó Ponce, quien es hijo de un rotulista salvadoreño que también ha pintado murales. El artista de 27 años dice que su progenitor, Héctor Ponce, le enseñó a amar el dibujo y a pintar rótulos. Ahora trabaja para Disney como técnico en color y pintura, tras graduarse de animador en 3D en la Universidad Estatal de California en Northridge. “Ver a mi padre pintar estos murales y ver el efecto que tenía en la comunidad, fue una inspiración total para mí”, dijo Ponce. “Quería pintar arte como mi padre y estar en la calle y pasarla bien y pintar mis proyectos. Y estaba seguro de que Pacoima era el lugar donde tenía que hacerlo”. Sandoval, de 32 años, descubrió el muralismo en las paredes de Mission District y otras áreas de San Francisco, donde estudió diseño interactivo en la Academy of Art University. Tras regresar a Pacoima en 2008, comenzó a pintar murales y enseñar arte en centros comunitarios, y formó un grupo de muralistas mujeres, llamado HOODsisters.

Ambos nacieron en Los Ángeles, hijos de inmigrantes, y han trabajado juntos en varios murales. Su última colaboración fue en julio, cuando pintaron un mural en Estambul como parte de un intercambio de artistas.