DENVER (AP) — Las acusaciones contra un inmigrante afgano, de que presuntamente estaba a punto de realizar un ataque terrorista en Nueva York en el aniversario del 11 de septiembre, carecen de un elemento esencial: los explosivos o los químicos para crearlos, dijo el abogado del acusado.
Los agentes del FBI aún tienen que encontrar estas evidencias y relacionarlas con Najibulá Zazi, acusado de asociación ilícita para utilizar armas de destrucción masiva en un complot, que según las autoridades estaba destinado a atacar trenes metropolitanos, dijo el abogado Arthur Folsom a un juez federal en Denver el viernes.
El magistrado federal Craig Shaffer ordenó que Zazi fuera transferido a Nueva York, donde el acusado fue escoltado por un grupo de militares.
“Ninguna marca de ningún tipo de químico fue encontrada en su vehículo”, dijo Folsom sobre una búsqueda del FBI en el auto de Zazi.
Un fiscal federal dijo que Zazi planeaba un ataque que coincidiría con el aniversario del 11 de septiembre.
“La evidencia indica una serie de acontecimientos escalofriantes y perturbadores que muestran que el acusado intentaba crear una bomba y estar en Nueva York el 11 de septiembre con la posible intención de utilizar estos objetos”, dijo el fiscal Tim Neff a Shaffer.
La policía detuvo a Zazi el 10 de septiembre cuando iba entrando a Nueva York. El afgano abandonó sus planes de un ataque cuando se dio cuenta que las autoridades estaban detrás de él, según los fiscales.
Los fiscales dijeron que Zazi recibió entrenamiento de parte de al-Qaida en Pakistán y que regresó a Estados Unidos con la intención de hacer una bomba.
Durante el verano él y otros tres cómplices fueron a diversas tiendas mayoristas de artículos de belleza en un suburbio de Denver a comprar químicos para fabricar explosivos, como los que mataron a decenas de personas en los sistemas de transporte de Londres y Madrid, según los investigadores.
Al menos tres de sus cómplices continúan prófugos y los investigadores iniciaron una operación en Nueva York en busca de sospechosos. Las autoridades también comenzaron a emitir múltiples advertencias sobre posibles ataques terroristas en estadios, hoteles y el sistema de transporte.
Un funcionario de seguridad que hizo sus declaraciones bajo condición de permanecer en anonimato, pues la investigación aún está desarrollándose, dijo que los cómplices de Zazi visitaron Colorado para ayudarle a comprar los químicos con tarjetas de crédito robadas antes de regresar a Nueva York.
