Alejandro Dominguez
La Raza del Noroeste
Después de más de 30 días, la huelga de hambre por inmigrantes detenidos en el Centro de Detención del Noroeste ha terminado.
Pero la lucha todavía no.
La huelga de hambre exigiendo mejorar la calidad de vida de los detenidos y de detener las deportaciones sirvió para cambiar el foco en el debate por una reforma migratoria, siendo esto su más grande éxito, dijo Maru Mora Villalpando, miembro de la campaña Ni Uno Más que busca detener las deportaciones.
Se está cambiando la conversación de que ser inmigrante no es un crimen y que no se debe de esperar a que un partido político venga a salvarnos, dijo.
“Este año la conversación regresó a que somos humanos y merecemos respeto, y este tipo de abuso deben de parar”, dijo Mora.
“Esta huelga de hambre cambió la historia de la pelea por los derechos de los inmigrantes.”
Ahora el próximo paso es compartir las experiencias y lo que se aprendió de la huelga con otros grupos del país que se están reuniendo en Washington DC.
También, se creará una comitiva con imigrantes que han sido detenidos para proteger a otros inmigrantes cuando entran al centro de detención.
La comitiva podría ser integrada por inmigrantes que fueron líderes de la huelga. Tres de ellos tuvieron audiencias de su caso de inmigración esta semana.
“Se está trabajando para sacar a los líderes”, dijo Mora.
La huelga de hambre inició el 24 de marzo con inmigrantes realizando huelga de hambre por turnos. Por eso, los números de inmigrantes cambiaba cada semana llegando al máximo de 1,200, acaparando la atención de los medios locales y nacionales.
También llamó la atención de políticos. Mora dijo que el miembro de la Cámara de Representantes Adam Smith, quien representa a partes de los condados de King y Pierce, tiene una propuesta que aseguraría que la compañías que manejan los centros de detenciones tengan los mismo estándares que prisiones manejadas por el gobierno.
Si no lo hacen, deben de perder el contrato, dijo Mora.
