Acciones necesarias

Basta con seguir las noticias que sobre violencia, en particular causada por el narcotráfico, llegan de nuestros países.

Basta con un breve repaso, especialmente de la situación actual en muchas ciudades de México, para poder afirmar con bastante tranquilidad, que aquí estamos más seguros.

Pero, en ocasiones, incluso acá las cosas se salen de control.

Las autoridades en E.U. manejan una problemática de seguridad muy distinta; sus retos más grandes vienen del terrorismo internacional, y los más frecuentes de delincuentes con sicopatía y problemas de drogadicción.

Aquí no hay una alta ocurrencia de violencia civil, comparada con nuestros países; por eso muchas veces las autoridades deciden reducir costos, reduciendo la capacidad de acción de quienes proveen seguridad.

El caso de la golpiza propinada a una adolescente en un túnel de tránsito en Seattle, a comienzos de este mes, y que reportamos en nuestra historia de portada, deja claro testimonios de cómo ciertas medidas, pasan de efectivas a inútiles, cuando no se han previsto los extremos.

El noroeste es, en general, una de las zonas del país con más bajo índice de criminalidad, incluso en el tema de pandillas; pero los hechos de ese día prueban que no estamos excentos.

Nadie lo está, pero ese no es el punto; una riña violenta se puede presentar en cualquier parte del mundo; lo que no se entiende es que se presente frente a personas encargadas de dar seguridad, que miren para otro lado.

Difícil creer que alguien diseñó así el sistema, que no previó que un episodio tal pudiera ocurrir.

Se apagaron las luces en algún órgano inteligente del gobierno; pero, como sucede a menuda aquí, los errores se estudian, y se toman correctivos rápidamente.

Es refrescante ver que haya rápidas acciones correctivas, que no se demoren en búsquedas de culpables políticos.