Por LORNE COOK y JOHN-THOR DAHLBURG
Associated Press
BRUSELAS, Bélgica (AP) — Explosiones, al menos una de ellas causada por un suicida, sacudieron el aeropuerto de Bruselas y el metro de la capital belga el martes, provocando el cierre de la ciudad y elevando la seguridad en toda Europa. Al menos 31 personas habrían fallecido.
El grupo Estado Islámico se atribuyó los atentados, afirmando que sus agentes abrieron fuego en el aeropuerto y “varios de ellos” detonaron chalecos llenos de explosivos.
El mensaje colocado por la agencia de noticias de la agrupación, Amaq, dijo que otro suicida detonó sus explosivos en el metro.
El mensaje dijo que los atentados son en venganza por el apoyo de Bélgica a la coalición internacional que batalla contra el grupo extremista.
El alcalde de Bruselas Yvan Majeur dijo que son 20 los muertos y 106 los heridos en el ataque contra la estación de trenes Maelbeek, cercana a la sede de la Unión Europea.
Anteriormente, otro funcionario belga había dicho que 11 personas murieron y 81 resultaron heridas en dos explosiones simultáneas en el aeropuerto de Bruselas.
En total son 31 los muertos, 187 los heridos, por las tres explosiones.
El fiscal general de Bélgica dijo que dos hombres identificados en una foto “posiblemente” eran los atacantes, y que la policía busca a un tercer sospechoso.
Añadió que se están realizando operativos en todo el país.
El primer ministro Charles Michel declaró tres días de luto nacional, afirmando que “enfrentamos enemigos de nuestros valores fundamentales”.
Dos bombas estallaron en el aeropuerto de Bruselas. Un portavoz del metro de Bruselas dijo que 15 personas fallecieron y al menos 55 resultaron heridas en la explosión registrada en un tren y medios belgas informaron de al menos 11 muertos en dos explosiones en el aeropuerto, que causaron varios heridos más. En un inicio se reportaron 13 fallecidos, pero la ministra de salud Maggie de Block confirmó que eran 11 los muertos, además de 81 heridos.
Una tercera bomba fue hallada en el aeropuerto de Bruselas y desactivada, dijo una vocera de la instalación.
Florence Muls, la portavoz, dijo a la AP que la tercera bomba fue desactivada “mediante una acción controlada”.
En otras partes de la capital belga, expertos antibombas detonaron otros artefactos sospechosos: en la estación del metro Maelbeek y cerca de la Universidad de Bruselas. Las autoridades dijeron luego que no había explosivos allí.
“Lo que temíamos ha sucedido”, dijo el primer ministro Michel a los periodistas. “En estos momentos de tragedia, en este momento negro para nuestro país, hago un llamado a todos a permanecer en calma y también a demostrar solidaridad”.
Bélgica elevó su nivel de alerta a grado más alto, desvió trenes y autobuses con destino a la ciudad y ordenó a la población que se quedara dónde estaba. Los aeropuertos de toda Europa reforzaron de inmediato su seguridad.
“Estamos en guerra”, dijo el primer ministro de Francia, Manuel Valls, tras una reunión de urgencia convocada por el presidente francés, François Hollande. “En los últimos meses Europa ha sido objeto de actos de guerra”.
