Alto al robo de salario

Cindy Arriola

La Raza del Noroeste

“El robo de salario era más grande de lo que yo me imaginé”, dijo Tim Burgess, miembro del Consejo de Seattle.

La semana pasada la ciudad de Seattle se convirtió en la primera del estado en adoptar una ordenanza que criminaliza el robo de salario. Agregando más protección para el trabajador que es víctima de empleadores ladrones.

El colapso económico en los Estados Unidos golpeó a la gente trabajadora, por ejemplo Joel Coronado, de Sonara, México, quien pasó cuatro meses en busca de un empleo.

Coronado, un ingeniero industrial quien trabajaba en una empresa de Redmond, tuvo que aceptar el primer trabajo que le ofrecieron, el de limpieza. Ya que tiene cuatro hijos en México, que dependen económicamente de él. Después de su primer mes de empleo con esta compañía de limpieza, Coronado no recibió sueldo.

“Me habían dicho que ganaría 1,350 dólares al mes, trabajando los siete días de la semana”, dijo él. “Yo limpiaba siete salas, el pasillo del cine y los botes de basura”.

El empleador le pagaba por tres horas diarias, pero según Coronado esto no era tiempo suficiente. Él debia aspirar, barrer y trapear cada sala.

Después del segundo mes, Coronado recibió su primer pago pero el empleador siempre se quedaba con un mes de pago o a veces hasta con dos meses de pago, dijo Coronado. Las horas adicionales nunca se le pagaron, agregó él.

Cuando Coronado le exigía el pago por su trabajo, su patrón le decía que no le pagaba porque los dueños del cine iban atrasados con su pago. Desde diciembre del 2009 hasta julio del 2010, Coronado trabajó para esta empresa. Al renunciar a su trabajo, le quedaron debiendo 7,000 dólares.

Historias como estas llegaron a oídos de Burgess a finales del 2009, canalizadas por Hillary Stern, directora ejecutiva de Casa Latina, una organización sin fines de lucro que ayuda a trabajadores latinos. Fue entonces que la oficina de Burgess llevo acabo una investigación sobre el tema.

“Las personas victimas de esto frecuentemente trabajan en jardinería, limpieza, construcción o en trabajos que son temporales”, dijo Burgess.

Bajo la nueva ordenanza, el robo del sueldo se convierte en un delito menor grave que podría tener consecuencias de multas y hasta la cárcel. El Director de Finanzas de la ciudad de Seattle podría revocar o negar una licencia comercial a

una persona que ha sido hallada culpable de este delito. La ordenanza también provee una seguridad adicional para quienes realicen trabajos dentro o fuera de Seattle. Ya que bajo la nueva ordenanza cualquier empresa que lo contrate dentro de la ciudad, aunque usted realice el trabajo en otra ciudad como Bellevue o Mount Vernon, la ordenanza lo protege. Si usted es empleado fuera de Seattle, como en la ciudad de Tacoma, pero el trabajo será realizado en Seattle, la ordenanza lo protege.

En el estado de Washington, reclamos por robo de salario de hacen bajo un proceso civil, por medio de Labores e Industrias. Según un memo hecho público por la oficina de Burgess, el Departamento de Labores e Industrias no posee suficientes recursos para recobrar los sueldos de tantas victimas del robo de salario.

Como Protegerse

Cariño Barragan, Organizadora del Comité de Defensa del Trabajador en Casa Latina, dijo que es difícil poder protegerse.

“[El robo de sueldo] puede pasar después de dos días de trabajo o después de varios años”, dijo ella. “Pero es importante mantener un registro”.

Dentro del registro debe mantener información sobre las horas y días trabajadas. Información sobre la compañía por la que trabaja. Burgess dijo que estos registros son importantes para comprobar el robo de sueldo.

Sin embargo, Burgess también aconseja firmar un tipo de acuerdo con el empleador, donde se haga claro el sueldo, las horas y el lugar donde se realizara el trabajo. Este documento puede ser sencillo y únicamente debe llevar la fecha y ambas firmas, dijo Burgess.

Ordenanzas como estas han sido implementadas en otras ciudades del país como San Francisco, Austin, Kansas y Denver. Burgess dijo que ellos han sido contactados por otras ciudades del estado, interesadas en implementar algo similar. Burgess también agregó que piensa llevar esta ordenanza hasta la Legislatura en Olympia como un proyecto de ley.