Amor por los tricolores

Reflexiones

La Raza del Noroeste

Para la gran mayoría de habitantes de esta región el fútbol no es algo importante, en muchos casos es algo desconocido. No para nosotros.

El fútbol es uno de los componentes más importantes de nuestra cultura, si se tiene en cuenta el hecho de que despierta pasión y patriotismo mucho más que otros valores culturales.

Es entretenimiento y podría pensarse que por ellos es superficial, pero también es deporte, salud, y una forma de unir alrededor de un juego.

Por eso queremos hacer una pausa en lo que muchos llaman temas serios, para celebrar el evento de este sábado que para muchos, y a pesar de ser un partido amistoso de fútbol, es bien serio.

Mexicanos y ecuatorianos visitarán el estadio de Seattle, muchos por primera vez desde que llegaron a esta país, para cumplir la casi obligación, como lo es para nosotros en Latino América, de ir a ver jugar a su selección nacional.

Sabemos que la enorme mayoría de los asistentes vestirá de verde y apoyará al Tri, como siempre sucede cuando viene la selección de México, de donde viene la mayoría de los hispanos locales.

Pero lo más importante es que será una fiesta, no habrá odios ni rencillas porque no los hay entre estos dos países hermanos, mucho menos tan lejos como estamos de casa.

De modo que será un momento para ver, saludar, y disfrutar el sabor de nuestra cultura, la belleza de nuestras mujeres, la afición de todos. Un momento de convivio entre los hermanos latinoamericanos.

En lo deportivo será un juego de preparación, ambos cuadros están tratando de afinar sus planteles para los torneos de selecciones que se avecinan; seguramente no será un partido “a muerte”.

Pero en las tribunas mucho menos, tendremos la enorme felicidad de gritar y cantar en español, de silbar, de entonar “Cielito Lindo”, o la canción folklórica que corresponda según el país.

Esa es la idea fundamente del futbol, jugar y disfrutar, por eso sentimos la necesidad de invitar a todos los hispanos que aman el fútbol, a tomarse un descanso de lo cotidiano y a vivir el deporte de nuestra herencia, con el sabor que nos gusta, que nos recuerda nuestra tierra.

Que gane el mejor.