Amor y respeto

Reflexiones

La Raza del Noroeste

Siempre es triste saber de tragedias.

Parece que los medios siempre están llenos de noticias de asesinatos, muertes y tragedias. No es que nosotros las buscamos pero tenemos la responsabilidad de informar lo que está pasando en nuestra comunidad.

Siempre es más grave cuando uno se vuelve víctima de una persona a la que se ama.

Nuestra nota de tercera habla sobre como se trata de recordar a víctimas de violencia doméstica. Una de ellas fue la mexicana Jacoba Ramirez-Rodriguez, quien se alega murió cuando su esposo la acuchilló en Monroe.

No puedo presumir que sé porque su esposo decidió matarla. A lo mejor fue por ira, orgullo o combinación de ambas porque ella lo estaba dejando.

Pero si sé que una familia perdió a un ser querido. Duele más porque ella era de las pocas mujeres que se sabe estaba tratando de dejar una relación abusiva.

¿Cuántas mujeres están en esta situación y temen escapar?

Lo más difícil en estas situaciones es convencer a la mujer – o al hombre porque si hay casos de este tipo – de que está en una situación que no debe de estar y hay una alternativa. Por eso existen organizaciones y eventos para informar sobre los recursos y sobre como salir de una relación abusiva.

Pero lo primero que debe de suceder es reconocer que hay un problema.

El caso de Monroe llegó al extremo de asesinato pero hay otros ejemplos de abuso. Unos son claros como golpes pero hay otros más sutiles que son difíciles de apreciar como abuso.

Estos incluyen insultos, burlas y hasta limitar las libertades de la pareja.

Mientras esperamos que las autoridades ayuden a proteger a las víctimas y atrapar a los agresores, como comunidad podemos ayudar al educar a personas que reconozcan las señales de abuso y también que no se conviertan abusadores.

Para esto, necesitamos criar a jóvenes con buena auto estima, seguros de sí mismos y que sean inculcados con respeto y un amor a la igualdad y justicia, para así esperar que haya menos noticias trágicas.