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El gobierno defendió el martes la decisión de incautar material militar estadounidense que no había sido declarado al señalar que se limitó a aplicar la ley.
“No puede pasar que uno entre alegremente a Argentina con material para interceptar comunicaciones o drogas medicinales vencidas cuando hay un lugar para declararlo”, señaló a radio 10 el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.
Las autoridades argentinas confiscaron la semana pasada metralletas, municiones, medicinas y equipo para espionaje transportados por un avión de la fuerza aérea estadounidense e ingresados al país sin haber sido declarados.
El gobierno expresó su “más enérgica protesta” por el hecho y señaló que no ha obtenido explicaciones satisfactorias sobre el uso que se pretendía dar a esos objetos.
El material que transportaba el avión estaba destinado a un curso de entrenamiento policial acordado por ambos países.
Washington se manifestó desconcertado por la forma en que Buenos Aires manejó el asunto y aseguró que no tuvo intención de violar las leyes argentinas.
El Departamento de Estado confirmó haber recibido la noche del lunes una protesta formal de Buenos Aires.
Un portavoz que pidió el anonimato dijo que la embajada estadounidense envió el viernes una nota diplomática, y que además Washington se reunió con el embajador argentino.
“Continuamos exhortando al gobierno argentino a devolver todos los bienes estadounidenses”, dijo el portavoz, quien rehusó explicar las medidas que adoptaría Estados Unidos de no obtener los bienes.
Fernández indicó que el gobierno debe defender su soberanía y hacer respetar la legislación.
“¿Se imagina Argentina llevando lo mismo hacia Estados Unidos? Primeramente (los responsables) estarían en Guantánamo, con un overol anaranjado en situaciones que ni se las quiero explicar”, sostuvo en la entrevista radial.
Asimismo negó que el gobierno haya querido provocar un incidente diplomático con Estados Unidos para sacar algún rédito político.
Sin hacer una mención expresa al asunto, la presidenta Cristina Fernández afirmó este martes en un acto oficial que las decisiones del país “las toma el presidente desde la Casa Rosada y no se las impone nadie desde otro lugar”.
Además llamó a todos los argentinos a “defender la soberanía nacional” y los “intereses del pueblo”.
En tanto, el diputado de la opositora Unión Cívica Radical Raúl Alfonsín señaló que “más allá de la sobreactuación del gobierno… y de la utilización del episodio para la política interna, lo cierto es que Estados Unidos y cualquier otro país deben ajustarse a las leyes argentinas”.
“Estados Unidos hubiera actuado de la misma manera en su territorio ante una situación similar”, afirmó él.
