Tania Romero
Agencia Reforma
La formación universitaria y la juventud son una buena combinación para arrancar un negocio, coinciden especialistas.
Martin Romero Corona, presidente nacional de la Comisión de Empresarios Jóvenes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), asegura que la edad promedio de arranque para un emprendedor es entre 26 y 27 años, mientras que en otras naciones es de hasta una década más.
“Lo vemos en congresos internacionales de emprendedores, vemos otros países, como los de la Unión Europea, donde sus empresarios jóvenes son de 40 años, nosotros somos de 26 a 27 años en promedio, somos una de las delegaciones que realmente sí es joven”, indica.
“Ellos por empresario joven toman la edad de la empresa, no tanto la de la persona, aquí coincide que tanto la edad de la empresa como la de la persona son jóvenes”.
Así, en España, la media de emprendedores se sitúa entre los 34 y los 44 años; según datos de la Fundación española José Manuel Entrecanales; y en EU, la mayor proporción se da entre los 35 y 44 años, según GEM (Global Entrepreneurship Monitor).
El reporte GEM México 2012 indica que el 30.5 por ciento de las empresas nacientes y nuevas corresponden al grupo de edad entre 25 y 34 años; y destaca que en el rango de 18 a 24 años hay un incremento de participación al pasar de 14.3 por ciento en 2011 a 18.3 en 2012.
Este estudio muestra que la mayor tasa de actividad emprendedora se focaliza en quienes tienen educación superior o técnica en un 16.4 por ciento. En los negocios ya establecidos (con más de 3 años y medio), es de 8.4 por ciento.
Por otra parte, el Instituto Nacional Emprendedor (INADEM) lanzó hace poco más de un mes el Sistema de Incubación en Línea, en el que la mayoría de los inscritos tienen carrera universitaria, 5 mil 600 de los 11 mil que se inscribieron.
“El programa fue pensado para la base de la pirámide, es decir, para aquellas personas que quieren emprender un negocio de servicios, comercio, industria ligera, pero tradicional”, explica María del Sol Rumayor, directora general de Programas de Desarrollo Empresarial del INADEM, organismo de la Secretaría de Economía que nació en 2013.
“Pensábamos que la mayoría que se iba a inscribir sería gente que sólo llegó a primaria, secundaria o prepa, incluso, sin estudios. La sorpresa es que la mayoría, 7 mil de los 11 mil, tienen de carrera técnica para arriba. Y el grupo más grande son los emprendedores con licenciatura, que son 5 mil 600, luego están los de maestría, son 715”.
Además, dicha convocatoria, que incluye capacitación vía web por parte del INADEM, fue dominada por personas de entre 26 y 35 años.
Lo anterior es constatado por el estudio “¿Quiénes son los Emprendedores Innovadores Mexicanos?, realizado por la Fundación Idea con base en una encuesta a líderes de 35 empresas nacionales, que encontró que 97 por ciento de los innovadores atendió a la universidad y 54 por ciento obtuvo un nivel de maestría o mayor.
Este sondeo, realizado en 2010, también indica que la mayoría provienen de progenitores con estudios superiores, así, un 71 por ciento de los padres tiene licenciatura, al igual que un 54 por ciento de las madres.
Rango de edad o promedio en que más se emprende en el mundo
España 34 y 44 años
Brasil 35 y 37 años
Estados Unidos 35 y 44 años
Holanda 38 años
Francia 38.7 años
Pros
Ser tu propio jefe y la posibilidad de obtener mejores ingresos, en comparación con el desarrollo en una empresa, son algunas de las ventajas de arrancar un negocio propio, afirma María del Sol Rumayor, del INADEM.
“Probablemente, las oportunidades de crecimiento o de incremento en el ingreso para quien es empleado son más lentas o más limitadas, dado que tienen que estar escalando en una estructura donde hay muchas personas a quienes hay que pagarles un sueldo y las utilidades son para la empresa”, apunta la vocera.
“Si estableces bien tu modelo de negocio, tu producto o servicio, y es exitoso, tienes la posibilidad de escalar rápidamente y obtener ingresos que, probablemente, no harías ni en toda tu carrera profesional como empleado”.
También plantea que, ante el contexto actual de globalización -que implica exportación e importación de talento humano- la competencia puede ser más fuerte para conseguir un empleo, incluso si se tiene un posgrado, por lo que elegir una carrera emprendedora es un buen camino.
“Hasta hace unos cuatro o cinco años, la mayoría emprendía por este estereotipo de ‘no consigo empleo, acabo de salir de la carrera, no me queda de otra’ (…) ahora se trata de pensar que emprender puede ser una opción viable porque tienes una idea innovadora”.
¿Dónde enfocarse?
Estos las áreas clave para iniciar un negocio por sus altas oportunidades y capacidad de desarrollo:
> Servicios financieros especializados, turísticos y de logística (este último se refiere a transporte, paquetería, carga y almacenamiento, y comercialización), según el INADEM.
> Nuevas tecnologías, internet y redes sociales. Son las que enlista Romero Corona, de Empresarios Jóvenes de la Coparmex.
> Tecnologías de la información, salud, turismo y rubro agropecuario. Las que resalta Paola Anzola, de YABT México.
Contras
Según Martín Romero Corona, de COPARMEX, de cada 100 personas que tenían una idea de negocio, sólo llega a concretarse el 10 por ciento y, de ellos, únicamente uno alcanza el éxito, es decir, se habla de uno sobre 100.
Él lo sabe bien, con tres intentos fallidos de empresas, antes de las dos que actualmente dirige (una franquicia de yogurt congelado y un negocio de exportación de productos mexicanos a Estados Unidos), reconoce que el primer proyecto no siempre es el bueno.
Poco acceso a financiamiento, una serie de trámites que llevan, en promedio, seis meses -mientras en otros países puede ser hasta de un día- y una fuerte cultura en la sociedad mexicana de miedo al fracaso, son las principales trabas que pueden frenar el camino de los jóvenes que buscan, señala Romero Corona.
Por otra parte, Sol Rumayor, del INADEM, establece que una desventaja para los jóvenes frente a los adultos es que éstos últimos tienen más conocimientos respecto a transacciones, créditos o cómo firmar un contrato.
“En etapas más tempranas probablemente la tasa de mortandad va a ser más alta, pero no es imposible ser exitoso”, finaliza.
Angélica Rodríguez, directora del Centro de Consultoría e Innovación Empresarial y Financiera del Tec CCM, establece que es vital tener capacitación.
“Los riesgos son muy grandes y la situación, tanto económica como de vida de muchos jóvenes, no está para que puedan irse arriesgando sin un plan predefinido”.
