<B>Jessica Meza
</B><I>Agencia Reforma
La higiene bucal no es asunto de niños grandes o adultos ésta debe comenzar desde los primeros días de nacido del bebé o, incluso, desde antes de que nazca.
Una buena alimentación balanceada durante el embarazo, rica en calcio, es indispensable para que los dientes de tu hijo sean fuertes y saludables. Mayra Molina, odontóloga pediatra, explica que el primer paso que mamá debe tener con su pequeño es alimentarlo con leche materna, pues el seno favorece el buen desarrollo maxilofacial.“La naturaleza es muy sabia, y al momento de que una mamá da pecho a su hijo le está ayudando a formar bien su estructura ósea, así como el buen crecimiento de los procesos alveolares, en donde después crecerán los dientes”, indica.
Ahora, si eres de los que piensan que los dientes de leche no importan porque se caerán y saldrán otros, ¡en qué gran error estás!
Estos dientes, aunque pequeños y muy blancos, son importantes, pues guiarán a los definitivos por el camino correcto para que luzcan bien en la boca.
“Los primeros dientes que tenemos son los que nos ayudan a masticar y, por consecuencia, a tener una buena alimentación”, dice.
Para fortalecer los dientes también es importante no abusar de las papillas, pues con ellas los niños se hacen “flojos” y su maxilar no se ejercita. “Lo más pronto posible hay que introducir alimentos fibrosos, tal vez una galleta, o bajo supervisión de un adulto darle al niño una zanahoria o una piernita de pollo para que las ruña con sus dientitos”, sugiere la experta.
La higiene es básica en todo momento
La odontóloga recomienda que desde que el bebé empieza a tener los síntomas de que está próximo a dentar, alrededor de los 6 meses de edad, se le debe estimular y, a la vez, limpiar la encía. “Venden algunos productos, como dedales para masajear y estimular la encía, pero si no se consiguen se puede usar una gasa húmeda”, señala.
Una vez que los dientes están afuera se debe seguir haciendo el mismo procedimiento, aunque también se puede introducir un cepillo dental. La limpieza más importante es la nocturna, ya que es durante la noche cuando los restos de alimentos están más tiempo en la boca.
