Por KRISTEN GELINEAU,
Associated Press
SYDNEY (AP) — La policía australiana acusó el jueves a un alto cardenal del Vaticano con varios cargos de abuso sexual, una sorprendente decisión que, sin duda, sacudirá a los más altos niveles de la Santa Sede.
El cardenal George Pell, principal asesor financiero del papa Francisco y el católico de mayor rango en Australia, es el funcionario más prominente del Vaticano en ser acusado en el añejo escándalo de abusos sexuales de la Iglesia.
El subcomisionado de policía del estado de Victoria, Shane Patton, dijo que el departamento citó a Pell para comparecer ante una corte australiana para enfrentar múltiples cargos de “ofensas sexuales históricas”, es decir, que ocurrieron hace algún tiempo.
Patton indicó que había varias denuncias contra Pell, pero no proporcionó más detalles de las acusaciones contra el cardenal. A Pell se le ordenó comparecer ante la Corte de Magistrados de Melbourne el 18 de julio.
Pell ha rechazado en repetidas ocasiones las acusaciones. La Iglesia católica en Australia, que emite comunicados a nombre de Pell, no respondió de inmediato a una solicitud de comentario sobre los cargos.
“Es importante destacar que ninguna de las acusaciones que se han hecho contra el cardenal Pell, obviamente, han sido puestas a prueba aún en una corte”, dijo Patton a la prensa. “El cardenal Pell, al igual que cualquier otro acusado, tiene el derecho al debido proceso”.
Los cargos son un nuevo y duro golpe al papa Francisco, quien ya ha sufrido varios cuestionamientos a su credibilidad por la promesa de “tolerancia cero” a los abusos sexuales.
Deja tesorero del Vaticano su cargo
El Cardenal George Pell anunció este jueves que abandonará temporalmente su cargo como responsable de las finanzas del Vaticano después de que la policía australiana lo acusó de múltiples cargos por presuntos delitos sexuales.
Pell es el primer alto cargo de la curia romana imputado en supuesta pederastia.
El subcomisionado de la PolicÌa de Victoria, Shane Patton, indicó que la imputación del religioso ya fue presentada a sus representantes legales en Melbourne y ante la corte de magistrados de la ciudad.
En una comparecencia sin preguntas ante los medios, el cardenal, de 76 años, explicó que el Papa Francisco le concedió una excedencia para regresar a su país, colaborar con la justicia, limpiar su nombre y regresar a Roma para continuar con su cargo.
