(AP) — El vocero de la Procuraduría General de la República (PGR), Ricardo Nájera, dijo el miércoles a la AP que tras el ataque en el estado norteño de San Luis Potosí se abrió una investigación por homicidio, homicidio en grado de tentativa, lesiones y lo que resulte.
Aunque la PGR no informó sobre ninguna hipótesis, el gobernador de San Luis Potosí, Fernando Toranzo, dijo en W radio que detrás del atentado están grupos del crimen organizado, que ahora se disputan el territorio.
“Tuvimos un enfrentamiento en donde el crimen organizado, desafortunadamente y lamentablemente en un hecho que reprobamos, atenta contra la vida de dos funcionarios norteamericanos en una carretera federal”, señaló.
La PGR envió a peritos y agentes del área de lucha a la delincuencia organizada a San Luis Potosí, a unos 400 kilómetros al norte de la capital mexicana, para indagar el ataque que se registró el martes.
Un funcionario estadounidense, no autorizado a ser identificado, dijo a la AP que los dos agentes, uno de los cuales murió por las heridas que recibió, conducían de la capital mexicana a la ciudad norteña de Monterrey en trabajos de rutina y no como parte de alguna investigación específica.
Los dos agentes fueron atacados a tiros en una carretera de San Luis Potosí, sin que hasta el momento se sepa si fueron tiroteados por tratarse de funcionarios estadounidenses o porque viajaban en una camioneta azul Suburban, un tipo de vehículo codiciado por grupos del narcotráfico.
El director de Inmigración y Aduanas, John Morton, identificó la noche del martes al agente muerto como Jaime Zapata, que cumplía una asignación de la oficina de Laredo, Texas, donde trabajaba para la Unidad de Contrabando y Tráfico Humano. Zapata ingresó a la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en 2006.
ICE informó el miércoles que el agente herido recibió dos disparos en la pierna y que fue trasladado a Estados Unidos en condición estable de salud. La agencia reveló el nombre del agente, aunque un funcionario estadounidense no autorizado a ser identificado dijo a la AP que se trata del oficial Víctor Avila.
El vocero de la Casa Blanca, Nick Shapiro, dijo que Obama llamó por teléfono a los padres del agente Zapata, a quienes les dijo que su hijo sirvió a los Estados Unidos de manera admirable.
San Luis Potosí ha sido un estado con esporádicos hechos de violencia, aunque limita con los de Nuevo León y Tamaulipas, donde los carteles de las drogas sostienen una batalla por controlar territorios.
