POR Alvaro Guillén
La Raza del Noroeste,
No todo es negativo en medio de la tremenda crisis migratoria desatada en Europa.
Una niña besando a un niñito y alcanzándole un regalo, una señora pasándole dinero y alimentos a una familia, cantos de bienvenida, ositos de peluche y abrazos cargados de amor y compasión son algunas de las imágenes que el mundo está observando en estos días. Miles de alemanes se vuelcan a las estaciones de trenes a dar la bienvenida a las familias de migrantes que llegan exhaustas y hambrientas a sus terminales. El gobierno alemán anunció que recibirá 800,000 migrantes y el gobierno aumentará su presupuesto por billones de euros para paliar la situación.
Los gestos de solidaridad no terminan allí. El papa hizo un llamado a todas las parroquias y monasterios a que alberguen por lo menos a una familia de migrantes. El primer ministro de Finlandia, Juha Sipila en una muestra ejemplar para sus compatriotas ofreció su segunda casa a los refugiados. El club de futbol europeo Real Madrid, donó 1 millón de euros para los migrantes, Austria dice que acogerá a refugiados procedentes de Hungría. Paraguay, Chile y Gran Bretaña entre otras naciones también ofrecieron albergue a familias migrantes. UNICEF lanzó una campaña de ayuda. Estados Unidos? lamentablemente aún no se pronuncia, solo dice que está “analizando” las acciones a seguir. La situación en Europa nos trae recuerdos de la crisis de los 52,000 niños Centro Americanos en la frontera con México el año pasado en esta misma época. Los latinos, no podemos evitar comparar las reacciones de ambas naciones ante situaciones muy similares. Esperamos que Estados Unidos, una de las naciones responsables de la crisis Siria por haber desestabilizado la región del medio oriente y el Maghreb, se pronuncie pronto y anuncie un conjunto de medidas de ayuda que sea ejemplar y acorde a su estatus de superpotencia mundial y que no se limite solamente a ofrecer dinero. El mundo nos está observando, no desaprovechemos esta oportunidad para mostrar al mundo que nuestra población también tiene un corazón grande.
