MADRID (AP) — El segundo atentado atribuido al grupo separatista vasco ETA en apenas 24 horas se cobró el jueves la vida de dos agentes de la Guardia Civil española en Mallorca, que murieron tras estallar una bomba adosada al vehículo todoterreno en el que circulaban.
La explosión tuvo lugar a primera hora de la tarde hora local frente a un pequeño cuartel de la Guardia Civil en el municipio de Palmanova, en las Islas Baleares, cuando todavía se estaban limpiando los escombros del potente coche bomba que el miércoles de madrugada destrozó una residencia también de la Guardia Civil al norte del país sin causar víctimas mortales.
Unas horas después, la policía localizó un segundo artefacto explosivo en la misma zona de Palmanova, que la brigada contra explosivos todavía tratan de desactivar.
El Ministerio del Interior ordenó el cierre temporal del puerto y el aeropuerto de Mallorca, uno de los más transitados del país en temporada estival, para evitar la huida de los autores del ataque.
Dos horas después, y tras hacerse las comprobaciones de seguridad pertinentes, las autoridades restablecieron el tráfico marítimo y aéreo.
De confirmarse la autoría de ETA, los atentados de esta semana supondrían una demostración de fuerza de la organización armada después de meses de debilidad y el acoso policial a sus activistas en España y Francia.
Los dos agentes, de 27 y 28 años, murieron prácticamente en el acto, tras quedar reducido a una amasijo de hierros el coche patrulla en el que se encontraban.
