Brote de tos ferina

Katya Yefimova

The Herald

Las familias del Condado de Snohomish deben cuidarse de la tos ferina.

A partir de la semana pasada, 85 casos de la contagiosa infección bacterial han sido registrados, dijeron las autoridades del Distrito de Salud de Snohomish.

En comparación con los 25 casos registrados, en todo el condado el año pasado, dijo la portavoz del distrito de salud, Suzanne Pate.

“Este es el momento de asegurarse de que sus hijos estén vacunados”, dijo ella.

La tos ferina, también conocida por pertusis, empieza como una simple gripe que incluye tos severa, seguida por un silbido y vomito.

La enfermedad es peligrosa para los niños pequeños. Hace unos meses, un bebé de semanas murió de tos ferina, al este del Condado de Snohomish.

Los niños menores de 2 meses corren más riesgo ya que son muy pequeños para recibir la vacuna DTaP, la cual protege contra la difteria, tétano y pertusis.

Los niños más grandes y los adultos tienen síntomas más leves.

Hasta ahora, 12 infantes del condado han sido diagnosticados con la enfermedad de tos ferina, y tres han sido hospitalizados incluyendo el que falleció.

“Es especialmente importante que los infantes sean protegidos, por medio de la vacuna a sus madres y a todas las personas que cuidan de ellos o están cerca de los bebés”, dijo el Doctor Gary Goldbaum.

La vacuna es suministrada a los 2, 4 y 6 meses de edad. Una cuarta dosis es suministrada entre los 12 y 18 meses, y una quinta después de la edad de 4 años. Los adolescentes reciben una vacuna entre las edades de 11 y 18 años.

La protección que da la vacuna disminuye con el tiempo, por esta razón se recomienda otra dosis después de la edad de 19 años.

Un comité nacional de salud recientemente aconsejó que las mujeres en estado de embarazo se vacunen antes de dar a luz, y no después.

De los 85 casos registrados en el Condado de Snohomish este años, 34 eran de niños de edad escolar; 25 fueron adultos; 14 fueron niños entre las edades de 1 a 5; y 12 fueron infantes.