Cae jefe máximo de Los Zetas; luego su cuerpo es robado

MEXICO (AP)

El que fuera un desertor de las fuerzas especiales del ejército mexicano, cuya brutalidad y táctica paramilitar ayudó a transformar un pequeño grupo de seguridad de un cartel de drogas en una de las más brutales y temidas organizaciones criminales internacionales, fue abatido por los infantes de marina mexicanos en un estadio de béisbol al norte del país.

Pero horas más tarde, un grupo de hombres armados irrumpieron en una funeraria donde el cuerpo de Heriberto Lazcano yacía. También se robaron un coche fúnebre, obligaron al dueño del local a conducirlo a un lugar desconocido y desaparecieron en la oscuridad de la madrugada con el cadáver del hombre que lideró a Los Zetas en medio de un reinado de terror, masacres y decapitamientos de sus rivales.

Las autoridades habían practicado pruebas periciales de identificación a Lazcano en la funeraria, horas antes.

El robo del cadáver propició un extraño y vergonzoso giro a una de las victorias más importantes del gobierno mexicano en su lucha contra los carteles de la droga. El golpe ocurrió, además, a dos meses antes de que el hombre que escaló la lucha contra el crimen organizado, el Presidente Felipe Calderón, deje su cargo.

La desaparición del cadáver también es una muestra más de que muchos territorios mexicanos son controlados por las bandas de narcotraficantes luego de seis años de que el estado les declarara una guerra que no da señales de aplacarse.

Analistas independientes consultados por The Associated Press dijeron que lo más previsible que suceda es que la muerte de Lazcano genere un caos al interior de Los Zetas porque desatará una violenta lucha de poder dentro de una organización, cuyas células locales son relativamente autónomas para decidir si quieren aliarse, o no, con otros carteles o seguir bajo la égida del jefe sobreviviente de los Zetas, Miguel Ángel Treviño Morales, considerado aún más despiadado y brutal que Lazcano. “Va a haber un fuerte enfrentamiento sobre Nuevo Laredo”, predijo George Grayson, experto en los Zetas y co-autor del libro “The Executioner’s Men: Los Zetas, Rogue Soldiers, Criminal Entrepreneurs and the Shadow State They Created”, que aún no ha sido traducido al español.

Los abatimientos ocurrieron el domingo. Lazcano y otro hombre murieron en un campo de béisbol del poblado de Progreso, como resultado de un enfrentamiento entre ellos y los marinos, según procurador del estado norteño de Coahuila, Homero Ramos.

Tiempo después trascendió que las huellas dactilares de uno de los muertos correspondían a las de alias “El Lazca”.

El hurto del cadáver ocurrió en la madrugada del lunes. El procurador Ramos dijo que el dueño de la funeraria le había dicho que un comando armado arribó al lugar y tomó los dos cuerpos, incluido el de Lazcano, ex líder de Los Zetas.

El procurador añadió que los hombres armados obligaron al dueño de la funeraria a conducir la carroza fúnebre con los cuerpos hasta un lugar desconocido. Ramos no dijo si las autoridades tienen información del lugar adonde fueron llevados los cuerpos.

En un comunicado, la Marina dijo que tomaron las huellas de los dedos pulgar, índice y medio de la mano derecha de uno de dos presuntos criminales muertos, antes de que fueran robados, y al cotejar la información dactilar con una base de datos se concluyó que se trataba de Lazcano.

También dijo que el análisis de fotografías tomadas al cadáver “muestran que los rasgos fisonómicos coinciden con los de Heriberto Lazcano Lazcano”.

Las autoridades mexicanas han anunciado una serie de arrestos de figuras de alto perfil de Los Zetas en los últimos meses, y han dicho que creen que ese cartel enfrentaba una división entre Lazcano y Treviño.

Grayson cree que Treviño ha proporcionado información a autoridades de Estados Unidos a cambio de que haya menos dureza en el tratamiento contra su hermano, quien recientemente fue arrestado bajo acusaciones de lavado de dinero en un negocio de carreras de caballos en el sureste estadounidense.