Por ELLIOT SPAGAT
TIJUANA, México (AP) — México capturó el martes a un capo del narcotráfico acusado de sembrar el terror como cabeza de una organización que luchó por el control de rutas clave de la droga hacia Estados Unidos, incluso ordenando que sus rivales fueran disueltos en ácido.
El arresto, anunciado por las autoridades de México y Estados Unidos, fue la más reciente de varias victorias en la guerra de México contra las drogas con el respaldo de Estados Unidos.
El capo del narcotráfico de Tijuana Teodoro “El Teo” García Simental fue arrestado a las 5 de la mañana locales (1300 GMT), precisó Amy Roderick, vocera del Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA) en San Diego, California. Dijo que carecía de más detalles.
Previamente, un funcionario federal estadounidense y una autoridad mexicana encargada de aplicar la ley dijeron que el capo fue arrestado el martes durante una operación en La Paz, en el sur de la península de Baja California. Ninguna de las dos fuentes estaban autorizadas para dar su nombre.
El capo es el segundo jefe del narcotráfico en ser detenido o muerto en menos de un mes por el gobierno del presidente mexicano, Felipe Calderón.
García Simental era visto como uno de los jefes del narcotráfico más malignos. Las autoridades dicen que él fue quien ordenó muchas de las decapitaciones que asolaron Tijuana. Dijeron que él también ordenó disolver centenares de cuerpos en ácido.
Es uno de los 24 capos más buscados en México y el gobierno había ofrecido 2,1 millones de dólares a cambio de información que condujera a su arresto.
La organización delictiva de García Simental es considerada como una de las grandes responsables del derramamiento de sangre en Tijuana, que se agravó después que el cartel de los hermanos Arellano Félix se dividió en facciones tras el arresto de Benjamín Arellano Félix y la muerte de su hermano Raúl.
Las autoridades dicen que García Simental era un lugarteniente del cartel que se separó para formar su propia organización delictiva.
Las autoridades en ambos lados de la frontera dicen que el sospechoso detenido ordenaba el asesinato de vendedores ambulantes de drogas rivales en su intento por solidificar su control del este de Tijuana.
Se cree que García Simental estaba aliado con el cartel de Sinaloa, dirigido por Joaquín “El Chapo” Guzmán, según un documento del ejército que data de febrero de 2009.
Su captura ocurrió semanas después de otro triunfo en la guerra de Calderón contra el narcotráfico. Elementos de la Armada mexicana mataron al capo Arturo Beltran Leyva el 16 de diciembre durante una operación en un complejo de apartamentos en Cuernavaca, al sur de la ciudad de México.
Las autoridades federales mexicanas arrestaron el 2 de enero a su hermano Carlos Beltrán Leyva en otro golpe más a su organización.
El gobierno de Calderon ha enviado más de 45.000 soldados a zonas de fuerte actividad del narcotráfico. Los carteles han respondido con violencia, desatando una ola de asesinatos sin precedentes. Más de 15.500 personas han muerto por la violencia de las drogas desde 2006. El gobierno mexicano sostiene que la mayoría de los muertos eran narcotraficantes.
