Por CHRISTOPHER SHERMAN y SANTIAGO BILLY,
Associated Press
Los miles de centroamericanos que avanzan lentamente por el sur de México pidieron al gobierno que los ayude a llegar a la Ciudad de México, mientras un grupo menos numeroso de migrantes cruzó la frontera posiblemente con la intención de unirse a la caravana.
Agotados por la larga marcha y frustrados por el lento avance, algunos migrantes decidieron regresar a sus países o pedir protección en México. Conscientes de esta frustración, sus representantes demandaron un transporte seguro y digno hasta la capital tras su llegada a Niltepec, en el estado de Oaxaca.
El martes por la mañana Levin Guillén, de 23 años y de Corinto, Honduras, estaba parado debajo de un farol en Niltepec esperando subirse a algún vehículo para avanzar en la carretera. Guillén ha estado solo desde que su madre murió de cáncer. Su padre fue asesinado unos 18 años atrás y recientemente los responsables del asesinato empezaron a amenazarlo.
El granjero de voz suave dijo que tiene una tía en Los Ángeles y que solo quiere tener la oportunidad de trabajar y vivir en paz. Agregó que estaría agradecido si el gobierno mexicano cumpliera con la demanda de la caravana de proporcionar transporte a la Ciudad de México. “Queremos nada más un paso para llegar a nuestro destino, que es la frontera”.
En la carretera varios migrantes lograron colarse en camiones mientras otros corrían al lado de vehículos de doble remolque tratando de agarrarse y subirse.
Los migrantes tienen planeado el martes atravesar los campos de turbinas eólicas de La Ventosa para llegar a Juchitán, unos 51 kilómetros al oeste.
El gobierno mexicano no se ha mostrado dispuesto a ayudarlos, a excepción de la agencia de protección de migrantes que durante el fin de semana trasladó a algunos rezagados a la siguiente localidad en la ruta hacia el norte.
Pueblo Sin Fronteras, un grupo que apoya a la caravana, dijo que espera reunirse con legisladores y autoridades federales en la Ciudad de México y con representantes del gobierno electo para discutir los derechos de los migrantes y el futuro de la caravana.
