(AP) — Lo llaman el rostro nuevo de un viejo partido, uno que gobernó de forma autoritaria México por más de 70 años.
Enrique Peña Nieto, un telegénico ex gobernador de 46 años, recuperó el sábado la silla presidencial que el Partido Revolucionario Institucional perdió hace 12 años.
El político es visto internamente como parte de una nueva generación que ofrece un rostro fresco al PRI, pero sus detractores insisten que sus orígenes están muy ligados al grupo que no ha abandonado las prácticas de corrupción que caracterizaron a esa fuerza en las siete décadas que mantuvo el poder. La elección de los miembros de su gabinete, integrado por miembros de la vieja guardia del PRI y nuevos tecnócratas educados en el extranjero, muestra las dos facetas.
Políticos opositores dijeron el sábado que darán a la administración de Peña Nieto el beneficio de la duda, pero temen que viejas prácticas autoritarias vuelvan a México. “Es el formato antiguo”, dijo el senador Miguel Barbosa, coordinador del opositor Partido de la Revolución Democrática. “Vamos a esperar buen gobierno.
México necesita buen gobierno pero no un gobierno sin controles, no un gobierno sin límites. Un gobierno democrático es lo que México necesita”, agregó.
Peña Nieto hereda un país que sufrió más de 100.000 homicidios en los últimos seis años en los que el ahora ex presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva armada contra los cárteles de drogas.
Aunque apoya el debate sobre la legalización de la marihuana, el nuevo mandatario dijo recientemente a la revista Time que está en contra de la legalización y considera que la estrategia contra las drogas debe de ser debatida.
Su campaña se enfocó en enfatizar que es un hombre que cumple sus promesas, entre las que está abrir a la petrolera Pemex a una mayor participación privada. Peros sus críticos lo ven como un producto de la mercadotecnia televisiva y una cara bonita que es incapaz de salirse del guión.
“Veo en Peña Nieto un político que sobre todo es un político con olfato”, dijo el analista político Jesús Silva-Herzog Márquez del Instituto Tecnológico Autónomo de México. “No es un ideólogo… quiere darle eficacia al gobierno y habrá que verlo”, agregó.
Manifestantes
y policías chocan
en México
(AP) — La jornada de asunción del nuevo presidente de México, Enrique Peña Nieto, tuvo el sábado en calles de la capital momentos sombríos con choques entre manifestantes y policías, además de destrozos en comercios y fachadas de edificios que concluyeron con más de 100 detenidos y algunas docenas de heridos.
La Cruz Roja informó que 76 personas fueron atendidas de lesiones, aunque sólo 29 tuvieron que ser trasladadas a hospitales de la capital, mientras que el gobierno de la ciudad de México reportó la detención de 92 mayores y 11 menores de edad por su participación en actos de vandalismo y confrontaciones con policías.
Las protestas y posteriores destrozos comenzaron en las inmediaciones de la Cámara de Diputados horas antes de que Peña Nieto jurara como presidente de México y se extendieron varias horas después.
El portavoz de la Cruz Roja Mexicana, Rafael González, informó a The Associated Press que en total su personal atendió a 76 personas (sin considerar a ningún agente), la mayoría de las cuales recibieron atención en ambulancias.
