Centroamérica busca apoyo financiero y polítco

AP

(AP) — El Banco de Integración Centroamericana y del Banco Mundial ofrecieron proveer 1,500 millones de dólares en préstamos para financiar la Estrategia de Seguridad Centroamericana que fue presentada hoy en la ciudad de Guatemala.

La vicepresidenta del Banco Mundial Pamela Cox dijo que el organismo financiero cuenta con 1,000 millones de dólares en préstamos para la implementación de la Estrategia de Seguridad.

“Los efectos del crimen son como un cáncer que se extiende paulatinamente y va afectando casi todas las áreas de la sociedad: el tejido social, las instituciones, el clima de inversiones y, sin duda alguna, las posibilidades de los gobiernos de atender otras necesidades sociales” dijo Cox en su discurso.

Por su parte, el gobierno de Estados Unidos ofreció incrementar este año en 40 millones de dólares la cooperación que ya brinda anualmente a la región en apoyo a diversos temas, entre ellos la seguridad.

La secretaria de Estado Hillary Clinton anunció el miércoles los nuevos fondos durante la conferencia inaugurada poco antes por el mandatario de Guatemala, Alvaro Colom, quien señaló la “corresponsabilidad” que tienen en la creciente criminalidad que golpea a Centroamérica los países que representan el principal mercado para la droga, como Estados Unidos y Europa.

Los recursos estadounidenses han sido ya en parte asignados o van a ser transferidos de otros programas. La nueva cifra representa un aumento de más del 10% respecto a los 260 millones de dólares desembolsados con esa misma finalidad el año pasado.

Los traficantes de drogas han desplazado sus operaciones a esta zona debido a la persecución que sufren en México y Colombia, los dos grandes frentes de la guerra internacional contra las drogas.

“Estas agresiones (del crimen) pueden amenazar nuestras democracias y nuestros estados de derecho” dijo Colom en su discurso inaugural de la conferencia.

Mauricio Funes, presidente de El Salvador, dijo que el principal obstáculo que enfrenta el crecimiento económico en su país es la delincuencia común y el crimen organizado.

“El tráfico de personas, el robo de armas, la actividad de pandillas, las extorsiones, atentan contra la vida de nuestros ciudadanos y pone en grave riesgo la institucionalidad democrática de nuestros estados”, señaló Funes.

Sin embargo, el principal donante, Estados Unidos, reprochó a inicios de semana que hay países del istmo, que no especificó, en donde la recaudación tributaria no llega ni al 10% del Producto Interno Bruto, lo que consideró insuficiente.

Clinton expresó en su mensaje que “los ricos de cada país deben pagar impuestos justos, la seguridad no debe financiarla los pobres”.

El presidente guatemalteco planteó antes de la inauguración que Centroamérica evaluará un gravamen regional que financie los planes de seguridad.

“En la mesa de trabajo de mañana de los ministros de finanzas se va a discutir la posibilidad de un planteamiento centroamericano de un impuesto para la seguridad y la lucha contra el crimen organizado. Sería un impuesto de igual naturaleza para toda la región un impuesto adicional a lo que cada país ya tiene”, declaró Colom a periodistas.

Pero también arremetió sobre la “corresponsabilidad” en la violencia. Afirmó que Estados Unidos consume el 83% de la droga que transita por Centroamérica, mientras que el otro 17% lo consume Europa.

“Ellos tiene un compromiso moral de reducir el consumo y controlar las armas y los flujos monetarios”, expresó Colom.

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, introdujo una perspectiva diferente al debate, al recomendar que se descriminalice el consumo de drogas en la región para abordarlo como un problema de salud pública.

También propuso que se cree “un fondo de compensación para el combate de la delincuencia transnacional en Centroamérica al cual tendrían acceso los países de la región y estarían bajo un estricto escrutinio”.

El presidente Daniel Ortega, de Nicaragua, manifestó que “los países desarrollados no le dan a este tema la importancia debida y lo tratan como hacerle un favor a los centroamericanos cuando es un problema mundial”.

La cumbre cuenta con los presidentes de Centroamérica, Belice, Panamá, México y Colombia, Clinton y su subsecretario para asuntos del hemisferio occidental, Arturo Valenzuela; la subsecretaria española de cooperación Trinidad Jiménez y representantes de otros gobiernos y organismos multilaterales.