Reflexiones
La Raza del Noroeste
“A donde fueres eso hicieres”, dice un conocido refrán. Pero la única manera de poner en práctica este refrán en el país donde vivimos es conociendo los derechos que nos amparan.
Como personas inmigrantes en un nuevo lugar, muchas veces creemos erróneamente que somos ciudadanos de segunda clase. Talvez no sepamos hablar bien ingles y carecemos de documentos legales, pero aun así tenemos derechos y es importante conocerlos y ejercerlos.
El reportaje de página uno habla del acoso de la patrulla fronteriza hacia personas indocumentadas. Este tema no es sorprendente, porque no es algo nuevo en nuestra comunidad. Pero, no porque sea algo que viene pasando por algún tiempo debe ser menos importante y debemos dejar de reportarlo.
Muchas personas dejan de reportar incidentes de racismo por lo mismo. Piensan que ya es algo normal, algo que debe de pasar porque están en tierras ajenas. Al final nunca cambia nada.
Si, puede ser que la denuncia de una persona no haga tanta diferencia y no se vea una acción para corregir eso que esta malo. Pero si no denunciamos nosotros, y no denuncian aquellos, ni estos otros, porque todos pensamos lo mismo, ¿entonces que pasará? Nada.
Sin embargo, una denuncia más otra y otra, pueden llegar a hacer una diferencia en el futuro. Los cambios nunca suceden de la noche a la mañana, toman tiempo, a veces poco o mucho, pero suceden. Hemos visto evidencia de estos cambios en las noticias, por ejemplo en el caso de los dictadores del medio oriente como Hosani Mubarak en Egipto.
Amigo lector, le invitamos a que conozca sus derechos. Acérquese a entidades comunitarias que le pueden informar. Muchas veces el problema con nuestra comunidad es la falta de información del que somos participes. Es importante trabajar, es importante atender nuestro hogar, pero también es importante tener información que nos ayude. No hay peor arma que el conocimiento puesto en práctica.
