Por Andrea Rodriguez,
Associated Press
CARTAGENA DE INDIAS, Colombia (AP) — El presidente Juan Manuel Santos y el máximo líder de las FARC firmarán el lunes el acuerdo para poner fin a más de medio siglo de violencia en Colombia, que ahora tendrá el desafío de lograr que los rebeldes se incorporen a la vida civil al tiempo que continúa su lucha contra el narcotráfico y el paramilitarismo.
En Cartagena, sede de la ceremonia protocolar que tendrá por protagonistas a Santos y al jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, algunas calles amanecieron cortadas y se incrementó la seguridad para proteger a los 15 mandatarios y decenas de personalidades de todo el mundo que asistirán al evento.
“Es un gran paso, importante”, dijo el secretario de Estado estadounidense John Kerry. “Es una oportunidad maravillosa para los colombianos y los apoyamos plenamente”, agregó antes de ingresar a una ceremonia litúrgica por la paz y en la que estuvieron presentes Santos y la mayoría de los invitados especiales.
El presidente cubano Raúl Castro, el rey emérito de España Juan Carlos, el presidente costarricense Luis Guillermo Solís, el peruano Pedro Pablo Kuczynski y el panameño Juan Carlos Varela fueron los primeros en llegar a la ciudad caribeña.
El acuerdo será rubricado ante unos 2.500 invitados especiales a quienes se les pidió vestir de blanco como símbolo de paz en una jornada en la que también se rendirá homenaje a las víctimas de la guerra.
Formalmente el camino que trajo a los colombianos a este punto comenzó a fines de 2012 cuando representantes de las FARC y el gobierno se sentaron a una mesa de diálogo inicialmente en Noruega y luego en Cuba. Sin embargo, Santos dijo la víspera que los primeros sondeos informales comenzaron al menos un par de años antes.
“El primer contacto indirecto fue en diciembre del 2010. El primer contacto directo fue en marzo del 2011. Desde entonces ha sido una negociación difícil, pero siempre con el objetivo muy claro”, señaló Santos.
Asimismo, el gobernante destacó el camino que todavía falta por andar tras 52 años de conflicto armado.
