¿Como se aprende otro idioma?

(AP) — Myrna Ramírez sabe lo duro que es aprender un segundo idioma. Después de todo, ella misma comenzó a hablar inglés de adulta, luego de mudarse de su Puerto Rico natal a Nueva York.

“Es un proceso muy difícil”, comentó.

Por ello, se asegura de que sus “muchachos”, como ella les dice, no se sienten mal cuando comienzan a estudiar español en el noveno grado de la secundaria Haines City High School.

“Debí haberme dedicado al teatro, a algo más dramático”, bromea.

Ramírez usa un método de inmersión. Sus estudiantes oyen las palabras antes de verlas escritas y aprenden primero la pronunciación adecuada.

En su primer año de español los estudiantes hacen funciones de títeres. Al principio lo hacen detrás de cortinas. Y a medida que van ganando confianza con el inglés, se corren las cortinas y mantienen conversaciones a plena vista con sus títeres.

“De este modo vencen el miedo de hablar un nuevo idioma”, comenta Ramírez. “Les digo a todos que tienen un problema de aprendizaje al no poder hablar en español”.

“Al principio hablo un poco en inglés, pero después de un tiempo les hablo solo en español,”, señala.

Al final del primer año, los estudiantes hablan y escriben únicamente en español en esa clase.

El curso no solo sumerge a los estudiantes en el español, sino que acelera el aprendizaje. En los primeros dos años los chicos reciben las enseñanzas de tres años. Como consecuencia de ello, pueden completar un programa de cinco años en los cuatro años de la secundaria.

Los estudiantes conversan en español con sus amigos en los pasillos y el idioma les resulta también útil cuando van al cine, ya que pueden traducirle a amigos que no hablan español.

Se los estimula para que hablen en español sobre política, el medio ambiente y los peligros que representan las pandillas y las drogas.

“Algunos estudiantes hablan español en sus casas”, relata Ramírez. “Es duro porque sus padres a menudo hablan una jerga. Tengo que convencerlos de que lo que yo les digo está bien y de que lo que aprenden en casa no”.

Estudiantes de Ramírez del último grado de la secundaria dicen que su método funciona y que jamás se aburren en sus clases.

“Baila. Canta”, cuenta Blambie Fils, de 18 años, acerca de la vivaz personalidad de su profesora. “No todos nuestros profesores hacen eso”.

Shimul Chowdhury, de 18 años, dice que Ramírez es muy observadora. Si nota que los chicos se empiezan a aburrir, inventa algo para hacer la clase más llevadera.

“Bromea bastante”, expresó Chowdhury. “Tal vez suene bobo, pero eso realmente te ayuda”.

Todos los alumnos de Ramírez aprobaron el examen final recientemente.

“Al empezar el año nos dijo que nadie sería reprobado. No concibe que no pases el examen”, indicó Chowdhury.

Su compañera Diane Parmeshwar coincidió.

“Nunca se rinde con nosotros. Hace siempre todo lo que esté a su alcance para ayudarnos”.