Alejandro Domínguez
La Raza del Noroeste
El día inició nublado, con algo de viento y con amenaza de lluvia, pero al mediodía la gente empezó a reunirse en la Iglesia Santa María en Seattle.
Con letreros de “Boycott Arizona,” “No separen a las familias” y banderas de México, Puerto Rico, Honduras entre otras, personas de todas las edades marcharon desde la Iglesia Santa María hasta el Memorial Stadium en Seattle Center.
La marcha inició con mucha energía, y aunque había personas de varias razas y culturas, el español fue el idioma predominante durante los cantos.
Antes de la marcha, Jorge Quiroga, portavoz de Pro Reforma, una de las varias organizaciones que prepararon la marcha, dijo que la promulgación de la ley en Arizona que criminaliza a inmigrantes indocumentados sería algo que motivaría a más personas en participar en la marcha. Por comentarios de varios participantes, Quiroga tuvo razón.
“Estoy protestando por la discriminación de Arizona y por una reforma migratoria que sea justa,” dijo Ramiro Zuñiga, de Tacoma, quien describió la ley como “el tope de racismo.”
En veces anteriores se criticaba por llevar banderas que no fueran americanas, pero esto no les importó a Juan Carlos Morales y Martín Silva que llevaban una bandera americana y mexicana.
“Es para unir las nacionalidades y no tener problemas,” dijo Morales. “Hay que juntar las razas.”
No todos eran inmigrantes, porque había hispanos que marcharon aún cuando llevan generaciones en este país, como la familia Padilla.
“Estamos contra la ley de Arizona que es inhumana y está en contra de la Constitución de los Estados Unidos,” dijo Miriam Padilla, residente de Kirkland.
Organizadores dijeron que alrededor de más de 50,000 personas participaron en la marcha. Durante el evento, gente en las calles se unieron a la marcha y no todas llegaron al estadio Memorial donde se realizó un mitin con participación de líderes comunitarios y políticos como Dow Constantine, Ejecutivo del Condado King, y Mike McGinn, alcalde de Seattle.
Todos dijeron que en Washington se acepta a los inmigrantes y condenaron la ley de Arizona. También dijeron que es necesario que pase una reforma migratoria.
“Sé que no queremos esperar por otros diez años por una reforma migratoria,” dijo Constantine.
Pero también hubo oposición
Una persona en la plaza Pike tenía un letrero que decía “Atiendan primero a los Americanos”
“Mi hija no puede ir a la universidad porque no tenemos dinero,” empezó a decir, pero fue interrumpida por otras dos mujeres que le empezaron a gritar “consígue un trabajo.”
Afuera del estadio Memorial, un par de personas cargaron con letreros con fotografías de niñas, y tenían el lema de “asesinada por un inmigrante ilegal”.
