Cirze Tinajero
Agencia Reforma
Sus pueblos mágicos, gastronomía y leyendas hacen de Hidalgo una gran opción para pasar el fin de semana.
Pachuca, la capital, se ubica a 75 minutos de la Ciudad de México, punto ideal para comenzar a explorar este estado.
Desayuno
En Pachuca sobran lugares donde desayunar, pero un clásico es La Blanca, abierto desde 1953. Este sitio está decorado con fotografías de sus inicios y conserva, a manera de reliquia, la primera máquina registradora que ahí se utilizó. Está ubicado en el 201 de la calle Matamoros, en pleno centro.
Sus platillo más solicitados: barbacoa y pastes. Abierto desde las ocho de la mañana.
Paseo
Sobre la calle de Allende, cruzando la Plaza Independencia –fácilmente identificable por El Reloj–, sale un tranvía turístico que recorre los principales puntos de la ciudad, desde la Plaza Juárez, donde se encuentra el Palacio de Gobierno, hasta el Cristo Rey, en el cerro de Santa Apolonia. Este monumento se localiza a 2 mil 662 metros sobre el nivel del mar y tiene una altura de 33 metros, mismos que simbolizan la edad de Cristo.
Sólo aquí se les permite a los viajeros descender durante 10 minutos para tomar fotografías; se tiene la mejor vista panorámica de Pachuca. Sólo se pide que sean respetuosos, pues es una lugar de oración y ocasionalmente hay misas.
El recorrido del tranvía dura aproximadamente 90 minutos; las salidas se realizan cada hora. El costo, tanto para adultos como para niños, es de 60 pesos.
Comida
A una hora de Pachuca se ubica Huasca de Ocampo, primer destino que se ganó el nombramiento de Pueblo Mágico, en 2001. Es famoso por sus calles empedradas, casas con tejas rojas y misticismo.
Existe la creencia de que la zona está poblada por duendes, así que resulta común que, de repente, desaparezca algún dulce o juguete que le ha gustado al pequeño ser mágico. Después lo regresará.
El centro del pueblo es pequeño y en la zona de los portales hay puestos de antojitos mexicanos, en los que se pueden saborear quesadillas, carne asada, tlacoyos y hasta un buen pulque, bebida típica de la región.
