MARCO SIBAJA Y VIVIAN SEQUERA
The Associated Press
La VI Cumbre de las Américas culminó sin una declaración final por desacuerdos sobre la inclusión de Cuba en el foro, lo que a la vez hizo surgir nubarrones sobre la posibilidad de que no todos los países asistan al próximo cónclave.
El gobierno de La Habana, ausente físicamente de la cita en esta balneario del Caribe colombiano, sin embargo, fue la “presencia” dominante al punto que fue una de las causas para que la declaración final naufragara.
El otro tema de desacuerdo fue las islas Malvinas, cuya soberanía ha reclamado largamente Argentina al Reino Unido. Estados Unidos y Canadá se opusieron a que Cuba fuera invitada a la cumbre. Ambos gobiernos también se negaron a que se mencionara ese tema en la declaración final, según ya habían pronosticado los cancilleres de Argentina, Venezuela y Uruguay.
También funcionarios estadounidenses dijeron a la AP que fue el desacuerdos sobre Cuba y las Malvinas lo que impidieron llegar a una declaración final. Como en las cumbres las decisiones se toman por consenso, la oposición de Washington —que contó con el respaldo de Canadá, según cancilleres— bloqueó el texto.
A la falta de declaración por el tema de Cuba se suma el hecho de que países aliados a La Habana, como Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador, entre otros, ya han anunciado que no asistirán a la próxima cita, prevista para 2015 en Panamá, si Cuba queda excluida.
Sin embargo, pesos pesados de Latinoamérica como Argentina, Brasil y México dijeron que las cumbres son un mecanismo útil para discutir los desacuerdos y que esperan que Cuba pueda participar.
Pero Estados Unidos —cuyo presidente Barack Obama busca la reelección en noviembre y uno de los bastiones claves electorales es la Florida, cuya comunidad cubana se opone a cualquier acercamiento con la isla— mantuvo su postura en la jornada.
