ALAN FRAM,
Associated Press
WASHINGTON (AP) — Si el gobierno de Estados Unidos acepta elevar el salario mínimo federal, como proponen el presidente Barack Obama y los demócratas del Congreso, más de 16,5 millones de personas tendrían más ingresos para 2016, pero también se perdería medio millón de empleos aproximadamente, dijeron el martes analistas del Congreso.
El informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso fue divulgado mientras el Senado se prepara para debatir una propuesta demócrata que aumente gradualmente el salario mínimo, de 7,25 dólares la hora en la actualidad a 10,10 dólares en 2016.
Obama respalda la propuesta, pero ésta enfrenta una fuerte oposición entre los republicanos y hay pronósticos adversos sobre su aceptación en el Congreso. El análisis inmediatamente echó leña a la actual disputa entre partidos sobre la propuesta. Le dio un peso de autoridad al viejo argumento republicano de que un aumento al salario mínimo costaría puestos de trabajo, al obligar a las empresas a invertir más en salarios. “Este informe confirma lo que hemos sabido siempre: Aunque ayudará a algunos, la obligatoriedad de salarios más altos tendrá costos reales, como el de un menor número de personas con trabajo”, dijo Brendan Buck, portavoz del presidente de la Cámara de Representantes John Boehner, republicano por Ohio. “Con el desempleo como la principal preocupación de los estadounidenses, nuestro enfoque debe ser la creación, no la destrucción, de puestos de trabajo para quienes más lo necesitan”.
