Contra el Robo de Salarios

By Alejandro Dominguez

La Raza del Noroeste

CASA Latina tiene un nuevo aliado.

Este aliado es el sindicato nacional de trabajadores y sus familias conocida como la AFL –CIO.

Con esta alianza, quieren proteger a los trabajadores de robo de salarios y adquirir influencia ante líderes del gobierno local y estatal.

“Estamos emocionados en trabajar con CASA latina en representar a los trabajadores de Washington,” dijo Rick Bender, Presidente del Concilio de Trabajo del Estado de Washington.

Bender dijo que se está trabajando en un reporte sobre el robo de salarios en el estado, algo que le afecta más a los jornaleros y en especial a los inmigrantes, sobre todo porque a veces no lo denuncian. Por eso, la meta del AFL-CIO es conseguir la confianza de los jornaleros y protegerlos para que así puedan denunciar el robo de salarios.

“Los empleadores explotan a los trabajadores pagándoles en efectivo, no pagándoles tiempo extra y no dándoles beneficios,” dijo en la conferencia de prensa en CASA Latina el pasado martes 5 de enero en Seattle.

También dice que la organización nacional dará algo de su influencia para conseguir una reforma migratoria en este año.

“Queremos justicia e igualdad para todos los trabajadores,” dijo Bender.

De acuerdo a Hillary Stern, directora ejecutiva de CASA Latina, esta alianza le da más números a la AFL-CIO y un grupo muy vocal en la defensa de los derechos de los trabajadores. En cambio, CASA Latina utilizaría la influencia de la AFL –CIO para tener mejor acceso a líderes en cargos públicos.

“CASA Latina tendrá mayor aceptación con gente con poder. Van a escuchar nuestros problemas,” dijo Stern.

También habría posibilidades de que jornaleros puedan sindicalizarse. Stern dijo que varios jornaleros pertenecen a sindicatos de sus respectivos gremios.

Debido a que la reforma migratoria es un tema controversial, Bender dijo que es posible que no todos los miembros del sindicato tengan la misma opinión en ayudar a trabajadores que puedan o no tener documentos.

Para Otilio Isidoro, trabajador de CASA Latina y quien ha sufrido de robo de salarios, la unión de dos grupos que tienen la intención de mejorar las condiciones de los trabajadores es buena. Pero dice que para que haya cambio se tiene que trabajar en dos partes, en el trabajador y el empleador.

“Las leyes fracasan porque no piensan en el trabajador,” dijo. “La política está así por errores del gobierno”.

Isidoro ha sido víctima de robo de salario. Durante cuatro años trabajó para alguien que le decía que no podía pagarle todo. Isidoro dijo que entre engaños y promesas, el empleador le terminó debiendo $2,927. Se alió con CASA Latina y consiguió un abogado para demandar al empleador. Dice que su caso está en espera de la resolución.

“No espero nada regalado, sólo que me corresponde y gané con el sudor de mi frente,” dijo.