Staff Agencia Reforma
Los “piratas” se adueñaron del Mercado Libertad o San Juan de Dios. Los locales que hasta hace algunas semanas vendían birria, mariscos y comida corrida en el segundo nivel, ahora son ocupados por productos de dudosa procedencia.
Comerciantes de segunda y tercera generación del área de comida acusaron que este crecimiento se aceleró durante el Gobierno de Aristóteles Sandoval, actual precandidato del PRI a la Gubernatura, aunque no hay cifras sobre ello. “Aquí cada vez se va acabando más la zona de comidas, ¿y eso por qué?, porque no hay un ordenamiento del ayuntamiento, (que) se ha hecho bolas y se excusa con decir que viene de cuestión federal, pero tiene la culpa al estar autorizando a dónde va creciendo el comercio”, apuntó un comerciante que pidió el anonimato.
Para los reporteros es imposible ingresar al tercer piso y buscar información identificándose como tal.
Sin embargo, si se entra al lugar como consumidor, se puede observar cómo además de ofrecer discos con programas, música, películas o videojuegos, los comerciantes trabajan también en el empaquetado y manufacturación de la mercancía.
Lejos de combatir su expansión, ya que este comercio está prohibido en los reglamentos, el ayuntamiento tapatío reconoce que además de controlar el tercer nivel, los locales de venta de piratería están ya en más de 400 puntos del segundo nivel, según consta en un informe interno sobre la problemática en el Mercado Libertad, al que REFORMA tuvo acceso.
Mil 900 empresas estadounidenses, agrupadas en la Alianza Internacional de Propiedad Intelectual (IIPA, por sus siglas en inglés), presionan para que en todos los países se combata la piratería y en el Mercado Libertad, y otros 79 en todo México, la venta de materiales apócrifos cuenta con protección.
“Quedan por lo menos 80 ‘mercados negros’ muy grandes, muy bien conocidos en México, muchos de los cuales están bien organizados y continúan teniendo protección política”, apunta el Reporte 301 de 2011, elaborado por la IIPA. Si la presión para combatir el comercio de mercancía apócrifa viene de EU, las materias primas para elaborarla llegan al Puerto de Manzanillo desde Taiwán, según indica dicho reporte.
Los comerciantes de San Juan de Dios tienen una larga tradición de organización gremial. La más antigua es la asociación de Locatarios Unidos del Mercado Libertad, tradicionalmente vinculada al PRI.
Los comerciantes del tercer nivel no están incluidos en estas organizaciones y sólo cuentan con la solidaridad del resto de vendedores, no así de las gestiones y cabildeos de quienes venden comida, artesanías, según afirma uno de los líderes de los comerciantes. Aunque reconoce que es un tema complejo que implica a varios niveles de Gobierno, el Edil interino de la capital tapatía, Francisco Ayón, rechazó tener responsabilidad en la proliferación de este delito. “Sabemos que es un problema complejo, vamos a actuar de manera conjunta.
La situación de la piratería, de por qué entra la piratería al país, es una cuestión de aduanas y el organismo para combatirla es la PGR”, afirmó el Alcalde priista. REFORMA publicó ayer que los comerciantes de piratería del Mercado Libertad aportan una cuota de protección a sus líderes de aproximadamente 2 mil pesos al mes, lo que al año representa más de 27 millones de pesos.
