Henia Prado
Agencia Reforma
MÉXICO, DF .- Los presos continúan ganando poder en las cárceles mexicanas. Al dar a conocer el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2012, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) afirmó que actualmente en 65 de 101 prisiones visitadas prevalecen condiciones de autogobierno.
La cifra es 4.3 por ciento mayor que el año previo. Líderes criminales llevan a cabo actividades ilícitas, existen zonas de privilegio, prostitución, introducen droga, armas y dominan al resto de los internos. Raúl Plascencia Villanueva, titular de la CNDH, dijo que el control del poder en la prisión entre los distintos cárteles o pandillas aumentó el número de incidentes violentos. En 2011 se registraron 52 incidentes con un saldo de 171 fallecidos y seis heridos; para el 2012 se tienen contabilizados 73 incidentes, con 154 fallecidos, 103 heridos y 261 fugados. “Es inaceptable que desde el interior de las cárceles se organicen y sigan operando delitos que impacta de manera directa a la población, como también lo es el régimen de autogobiernos y cogobiernos en gran porcentaje de los centros penitenciarios visitados”, sostuvo Plascencia.
Afirmó que ello es una muestra de la debilidad institucional y de cogobierno por parte de las autoridades responsables, en un entorno estructural de fomento y tolerancia a la corrupción dentro de este tipo de espacios.
El diagnóstico se realizó a partir de visitas realizadas a 101 ceresos, 17 centros federales y tres prisiones militares que albergan al 79.93 por ciento de la población penitencia del País que asciende a 248 mil 920 individuos.
Los penales donde la situación es más grave se ubican en los estados de Tamaulipas, Nuevo León, Sinaloa, Zacatecas y Oaxaca.
