(AP) — Los panameños podrían sufrir racionamientos en el servicio de electricidad si se prolonga la crisis energética causada por el retraso de la actual temporada lluviosa, que a su vez golpea los sectores agrícola y ganadero del interior del país.
La subgerente de la Empresa de Transmisión Eléctrica, Marianela Herrera, dijo el martes a The Associated Press que los niveles de los embalses que alimentan las principales plantas hidroeléctricas siguen bajos porque no llueve, y que algunas medidas de ahorro de energía impulsadas desde el lunes por el gobierno no parecen suficientes.
“La situación no ha mejorado. El nivel (bajo) de los lagos se mantiene”, aseguró, en alusión a los embalses de las plantas hidroeléctricas de Fortuna y Changuinola en las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro, en el occidente panameño, respectivamente.
También hay preocupación por el impacto que tenga la escasez de lluvias en el lago Bayano, otra represa importante situada al este de la provincia de Panamá.
Panamá tiene una fuerte dependencia de las hidroeléctricas, que generan el 60% de la energía que consume este país de 3,4 millones de habitantes y que atraviesa un fuerte desarrollo en infraestructura vial e inmobiliario. El resto de la energía lo producen las plantas térmicas a base de combustibles.
El gobierno del presidente Ricardo Martinelli dispuso desde el lunes un nuevo horario de trabajo en las oficinas públicas a fin de que abran y cierren más temprano, al tiempo en que ordenó que los aires acondicionados se enciendan una hora después de iniciada la jornada y se apaguen dos horas antes del cierre.
Con la medida se busca un ahorro en el consumo de entre 5 y 7%, según el gobierno, que llamó a los empresarios y a la población a poner de su parte a fin de paliar la crisis.
Los empresarios, cuyos negocios consumen casi la mitad de la energía a nivel nacional, consideran que la crisis se debe a la falta de una estrategia energética seria y a la carencia de mayores inversiones para diversificar el sector.
