Cuesta 500 pesos vida de migrante

Rolando Herrera

Agencia Reforma

De acuerdo con testigos, fue lo que un par de jóvenes mexicanos pagaron a los policías municipales que lo tenían bajo su custodia para que se los entregara y saldaran por cuenta propia el asalto que supuestamente les había cometido.

La madrugada del 7 de agosto pasado, narró el activista Irineo Mojica, dos jóvenes de la colonia Lechería que se encontraban ebrios fueron asaltados cerca de la Casa del Migrante San Juan Diego. Tras sufrir el atraco, las víctimas interceptaron a la patrulla municipal 203, que en ese momento circulaba por la zona, y pidieron auxilio a los uniformados para detener al delincuente.

“Un testigo que estaba arriba del puente alcanzó a ver cómo la Policía viene a buscar al ratero y levanta al equivocado. Se lo lleva con los chicos (asaltados) y como estaban bien ebrios no sabían si era o no era”, detalló Mojica.

El padre de la parroquia de San Francisco de Asís Chilpan y responsable de la Casa del Migrante, Hugo Montoya, indicó que el joven guatemalteco fue subido a la patrulla, paseado durante un rato y luego fue llevado hacia la zona donde su cuerpo fue hallado sin vida.

“Los policías lo suben pero no lo entregan (al Ministerio Público), sino que lo anduvieron. Los jóvenes que asaltaron son de la comunidad. Se juntaron con su bandita y dieron 500 pesos por este migrante. A partir de ahí lo empiezan a golpear, lo empiezan a insultar hasta que lo matan con piedras de aquel lado de las vías”, relató.

Sueño americano

Cardona, quien participó en la Caravana Paso a Paso hacia la Paz, que viajó de Centroamérica a la Ciudad de México del 23 de julio al 2 de agosto, tenía la intención de llegar a Boston, donde lo esperaba un conocido que le conseguiría trabajo. Era la primera vez que viajaba a Estados Unidos.

El sábado 6 de agosto, recordó Montoya, el joven se había comunicado por teléfono con su papá a su natal San Marcos, en Guatemala, para decirle que estaba a la espera del permiso que le otorgaría la Cancillería mexicana para poder estar libremente en el país.

“Su papá le dijo: ‘no, no te esperes, si tu deseo es continuar, continua’”, apuntó. Cardona no abordó ninguno de los trenes que pasaron ese sábado. Se fue hacia la vía José López Portillo y en uno de los semáforos comenzó a pedir dinero a los automovilistas.

Patrulla 203

En su parte de novedades, los policías Jorge Homero Hernández Cruz y Omar Sandoval Guerra, tripulantes de la patrulla 203, no reportaron ninguna detención en Lechería ni la denuncia de algún asalto en la localidad.

Muerte en la vía

El cadáver de Cardona fue encontrado a las 7:00 horas a un costado de las vías, a unos 300 metros de la Casa del Migrante, frente a construcciones donde vive personal de las empresas que le dan mantenimiento a las líneas férreas.

Presentaba hematomas múltiples en la cara y una herida profunda en el cráneo. A su alrededor habían piedras con manchas de sangre. El dictamen de la necropsia estableció que la causa de la muerte fue un traumatismo craneoencefálico.