CHRISTOPHER SHERMAN y RAMIT PLUSHNICK-MASTI,
Associated Press
EDINBURG, Texas, EE.UU. (AP) — Hilda Vásquez fue juntando el dinero para su solicitud de ciudadanía estadounidense con la venta de tamales caseros en oficinas del sur de Texas. Carmen Zalazar aceptó trabajos adicionales de cuidado de niños por las noches después de hacerse cargo de otros durante todo el día en Houston.
Las mujeres se apretaron el cinturón y ahorraron durante meses para poder pagar la solicitud de 680 dólares, pero podría ser insuficiente para otros solicitantes en el futuro.
Ahora que el presidente Barack Obama renovó su cruzada por una reforma migratoria integral, algunas propuestas que han surgido impondrían multas de hasta 2.000 dólares por encima de las cuotas de solicitud, lo que elevaría mucho más los obstáculos financieros para las personas que viven en Estados Unidos sin autorización.
“Uno tiene más derechos cuando es ciudadano, como el votar”, dijo Zalazar, que es residente legal. En cuanto inició una clase sobre ciudadanía, “empecé a ahorrar porque sabía que de otra forma no será posible”.
Millones de inmigrantes ya están familiarizados con esa lucha. Un sondeo de 2012 efectuado por el Centro Pew Hispano mostró que solo el 46% de los inmigrantes hispanos que cumplen los requisitos para naturalizarse ya lo hicieron.
Las dos principales razones para la baja cifra eran falta de capacidad en el manejo del inglés y falta de dinero para pagar la solicitud.
Los republicanos partidarios de las multas propuestas dicen que son necesarias para evitar cualquier impresión de que crear un mecanismo de naturalización equivale a otorgar una amnistía.
Mark Krikorian, director ejecutivo del Centro para Estudios sobre Inmigración, un organismo de investigación en Washington que respalda la aplicación de medidas más estrictas para controlar el flujo de inmigrantes que llegan de otras naciones, dijo que si a los inmigrantes que están en el país sin autorización se les permite buscar la ciudadanía, deberían tener que pagar los costos, los cuales se incrementarán si es necesario procesar millones de solicitudes.
Sin embargo, señaló, no deberían ser tan elevados que la gente no pueda pagarlos. “Es estúpido imponer a la gente precios elevados”, dijo Krikorian.
El proyecto de reforma migratoria que aprobó en junio el Senado no fija los costos de una posible naturalización al cabo de 13 años. Los legisladores dejaron ese punto al Servicio de Ciudadanía e Inmigración, para que las tarifas crearan un sistema autofinanciable.
