Manuel Valdes
SEATTLE (AP) — Dos integrantes de una familia propietaria de una empresa de motores en el estado de Washington se declararon culpables el martes de cargos federales por contratar a sabiendas a trabajadores indocumentados.
El caso se desprende una redada de inmigración efectuada en febrero en la empresa Yamato Engine Specialists de Bellingham, la primera acción de ese tipo desde que el presidente Barack Obama asumió el cargo e hizo un llamado para incrementar los esfuerzos para castigar a las compañías que contrataran a trabajadores sin documentos de inmigración.
Shirin Dhanani Makalai, de 52 años, y su hermano Shafique Dhanani, de 46, se declararon culpables ante una corte federal de distrito al reconocer que habían permitido que trabajadores indocumentados presentaran documentos falsos de empleo ante el gobierno. Según el acuerdo, ambos probablemente sólo serán sentenciados a libertad bajo palabra.
Los fiscales federales también acusaron a la empresa de confabularse para animar a inmigrantes indocumentados a permanecer en Estados Unidos entre el 2006 y el 2009. Una audiencia en la corte sobre estas acusaciones fue aplazada. La empresa afronta una multa máxima de medio millón de dólares.
La familia de los acusados partió de Uganda hace décadas y se mudó a Bellingham hace unos 20 años donde abrieron su planta.
Las autoridades migratorias detuvieron a 28 personas en febrero, fue acusada el lunes por la fiscalía federal de contratar indocumentados a sabiendas.
La compañía Yamato Engines Specialists, fue acusada de conspirar para alentar a inmigrantes indocumentados a permanecer en Estados Unidos entre el 2006 y el 2009. Los fiscales también responsabilizaron a dos empleados de permitir que trabajadores sin residencia legal presentaran al gobierno documentos laborales falsos.
La redada en Yamato fue la primera en el gobierno del presidente Barack Obama y capturó la atención nacional. Obama había expresado el deseo de suspender la detención de trabajadores inmigrantes en redadas masivas y en cambio enjuiciar a las compañías que contrataran a indocumentados.
Los llamados telefónicos hechos a Yamato Engine y al abogado del empleado Shirin Dhanani Makalai en busca de información no fueron contestados de inmediato el lunes.
Un abogado del empleado Shafique Dhanani declinó pronunciarse.
De los 28 detenidos en febrero, 27 recibieron permiso temporal para trabajar en Estados Unidos mientras se desarrolla la investigación.
Un trabajador aceptó salir del país, dijo Lorie Dankers, portavoz del Servicio de Inmigración y Aduana en Seattle.
Luego de la incursión en Yamato, las autoridades de inmigración y aduana afirmaron que los trabajadores consiguieron el empleo con números falsos de Seguridad Social y otros documentos falsificados.
