Maria Elena Salinas
Blanco: el más puro de los colores. Damas vestidas de blanco, marchando en silencio por las calles de La Habana, Cuba: La más pura de las protestas. Sin embargo, un grupo de mujeres cubanas conocidas como “Las Damas de Blanco,” han sido víctimas de cruda represión de los partidarios del gobierno comunista de la isla. Pero ahora no están solas.
El 25 de marzo decenas de miles de personas marcharon por las calles de la Pequeña Habana en Miami para mostrar su apoyo a las Damas de Blanco y a su causa.
Las Damas de Blanco se organizaron de manera espontánea en abril del 2003, poco después de una serie de farsas judiciales en las que 75 disidentes, periodistas independientes y activistas de derechos humanos, fueron condenados a penas de cárcel que van de seis a 30 años. Habían sido detenidos en una serie de redadas semanas antes, en lo que se conoce como “La Primavera Negra del 2003,” y acusados de conspirar contra la “independencia y la integridad de Cuba,” con el “Imperio del Norte,” que es como el gobierno cubano se refiere a Estados Unidos.
Muchos de los detenidos eran coordinadores del Proyecto Varela, una iniciativa de los disidentes para pedir cambios democráticos en la isla mediante la recolección de 10,000 firmas, según lo dispuesto por la constitución cubana. Fueron acusados de actividades subversivas, al igual que muchos otros que escribieron, editaron y publicaron una revista independiente.
En las últimas semanas sus esfuerzos han sido apoyados por dos hombres valientes quienes han arriesgado sus vidas en nombre de los presos de conciencia que han caído enfermos en prisión. Después de 82 días en huelga de hambre Orlando Zapata, un plomero de 42 años, falleció el pasado 23 de febrero en prisión. El periodista y activista de derechos humanos Guillermo Fariñas ha seguido el ejemplo y después de tres semanas en huelga de hambre, dijo que estaba dispuesto a morir si su muerte podía llamar la atención sobre la difícil situación de sus compatriotas encarcelados.
Sus sacrificios no han sido en vano. El mundo ha tomado nota. Ha habido una condena internacional y los gritos de la Unión Europea y del Departamento de Estado piden al gobierno cubano que libere a todos los presos políticos.
Un día antes de la marcha en Miami en apoyo de las Damas de Blanco, el Presidente Barack Obama emitió una declaración de apoyo a la lucha de los Derechos Humanos en Cuba. “Los recientes acontecimientos en Cuba, incluida la trágica muerte de Orlando Zapata Tamayo, la represión en contra de Las Damas de Blanco, y el acoso intensificado de quienes se atreven a expresar los deseos de sus compatriotas, son profundamente inquietantes,” dijo el presidente. “Estos sucesos ponen de relieve que, en lugar de aprovechar la oportunidad para iniciar una nueva era, las autoridades cubanas siguen respondiendo a las aspiraciones del pueblo cubano con mano dura.”
Los cubanos exiliados y los disidentes en la isla, han hecho grandes esfuerzos para tratar de lograr cambios democráticos. Cada año se hacen la misma pregunta: ¿Cuándo habrá libertad para el pueblo cubano? El gobierno de Estados Unidos ha mantenido un embargo económico contra la isla desde hace décadas, sin embargo, la dictadura de los Castro ha sobrevivido a nueve presidentes norteamericanos y se mantiene intacta incluso después que la enfermedad obligó a Fidel Castro a entregar el poder a su hermano menor Raúl.
¿No sería irónico que un grupo de mujeres vestidas de blanco, con su silencio, su dignidad y su valentía, sea capaz de lograr lo que los políticos más poderosos no han podido hacer? Ahora la pregunta debería ser: ¿Es este el detonante para un verdadero cambio en Cuba?
