(AP) — El sacerdote Alejandro Solalinde, encargado del albergue “Hermanos en el Camino”, dijo el lunes a la AP que el secuestro habría ocurrido el 24 de junio en la comunidad de Medias Aguas, en el estado de Veracruz, cuando hombres armados con fusiles R-15 irrumpieron en el tren que utilizan los indocumentados para transportarse rumbo al norte de México.
Solalinde dijo que algunos indocumentados que escaparon les notificaron del plagio, del cual aseguró que ya notificó a la Procuraduría General de la República (PGR). Los testigos refirieron que en el tren iban unos 250 migrantes, en su mayoría hondureños y guatemaltecos, aunque también le dijeron que había salvadoreños.
El albergue de Solalinde se localiza en Oaxaca, estado del sur y vecino a Veracruz.
Solalinde dijo que se había comunicado con la responsable del área de tráfico de indocumentados de la PGR, Angélica Herrera.
“Ella está preocupada y ordenando cosas… yo quiero creer en ella”, dijo el sacerdote.
En tanto, el Instituto Nacional de Migración (INM), dijo en un comunicado que está en contacto con la procuradurías de justicia en los estados de Oaxaca y Veracruz, así como con la Policía Federal y la PGR “con el propósito de colaborar en el esclarecimiento de los hechos sucedidos en Medias Aguas, Veracruz”.
Agentes del Grupo Beta (un grupo de ayuda a migrantes dependiente del instituto), realizan recorridos en el área “con el objeto de localizar a extranjeros que hayan sido víctimas o testigos de este probable secuestro, para brindarles asistencia y protección”, manifestó el INM.
Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) informó en un comunicado que inició una investigación propia por la desaparición de los migrantes y exigió a las autoridades “su localización, el esclarecimiento de los hechos y sanción a los responsables de este delito”.
