Destino incierto de la reforma

DONNA CASSATA,

Associated Press

WASHINGTON (AP) — La posibilidad de que se apruebe una legislación que reforme las leyes de inmigración este año se hizo improbable en la víspera de una campaña de cabildeo que va a realizar un grupo de organizaciones empresariales, religiosas y de policía, que busca convencer a los legisladores de la Cámara de Representantes de reformar un sistema que tiene décadas de antigüedad.

Los grupos tienen en la mira, ya que fue aprobado un proyecto de ley en el Senado que permanece estancado en la Cámara de Representantes, dos circunstancias: una reunión el martes en la Casa Blanca entre el presidente Barack Obama con un republicano de la cámara baja, quien ha estado trabajando en una propuesta, y el apoyo de un legislador republicano de California a un plan legislativo planteado por los demócratas en dicha cámara.

Pero sus esfuerzos recibieron un revés cuando el senador Marco Rubio apoyó el enfoque gradual que quieren tomar los republicanos de la Cámara con la reforma al tratar cada tema de la ley por separado, pese a que el senador trabajó por meses en el proyecto integral (todos los temas en una iniciativa), aprobado en el Senado y que él mismo votó.

Esta iniciativa otorga un camino hacia la ciudadanía a unos 11 millones de inmigrantes que viven ilegalmente en Estados Unidos y, a su vez, refuerza la seguridad fronteriza.

Rubio, republicano de Florida, hijo de inmigrantes cubanos y potencial candidato a la presidencia en 2016, había dado un apoyo fundamental al proyecto de ley, de origen bipartidista, que fue aprobado en el Senado.

Desde que 68 demócratas y republicanos se unieran para aprobar la iniciativa de ley del Senado en junio pasado, opositores y conservadores han aumentado la presión contra ella, basados no sólo en sus posturas como partido opositor, sino en su falta de voluntad de darle luz verde a la segunda política pública que es prioritaria para Obama.

La reciente lucha la aprobación del presupuesto, y que cerró partes del gobierno, acrecentó los sentimientos adversos que los conservadores del Partido Republicano albergan hacia Obama.

La mayoría de los republicanos de la Cámara rechazan una ley que enfoque la problemática migratoria de manera integral (muchos temas en una sola legislación) y muchos cuestionan el otorgar la ciudadanía a personas que violaron las leyes de inmigración de Estados Unidos para entrar y permanecer en ese país.

Aunque los líderes republicanos de la cámara baja dicen que quieren resolver el problema migratorio, que se ha convertido en un lastre político para el partido como tal, muchos republicanos de rango medio y bajo de la Cámara han mostrado poco interés en el tema.

Con tan sólo unas pocas semanas de trabajo legislativo en la Cámara, aún no es claro si los legisladores votarán legislación alguna antes de que termine el año.