Georgina Montalvo
Agencia Reforma
MÉXICO, DF .- Sentir algo dulce en el paladar es para muchas personas un placer irresistible, pero en exceso, este gusto se asocia con enfermedades crónicas, complicadas y costosas.
“En los últimos años se han publicado un gran número de estudios que demuestran el efecto altamente nocivo (del azúcar). No sólo por su efecto sobre la salud dental y la obesidad, sino sobre un número importante de patologías como diabetes, cáncer y enfermedades mentales”, indicó Simón Barquera, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública.
Por ello es útil aprender a detectar en qué alimentos está “oculta” y cuánta debemos consumir.
Una opción es identificar en los alimentos procesados la cantidad de carbohidratos por porción (en ocasiones contienen más de una), y hacer la equivalencia en gramos.
De acuerdo con la OMS, la ingesta máxima de azúcar debía ser de 50 gramos al día en adultos, que equivalen a 10 cucharadas cafeteras, pero ante la epidemia global de obesidad y diabetes, a principios de marzo propuso reducir a 25 gramos la ingesta máxima diaria.
La propuesta del organismo internacional está sobre la mesa para que especialistas de todo el mundo hagan sus observaciones al respecto y, con éstas integradas, lanzar en abril de 2014 la indicación final.
Los azúcares proveen de energía al cuerpo humano y están contenidos en el grupo de alimentos que se denominan carbohidratos.
Entre los carbohidratos simples se encuentran las frutas, los productos lácteos, algunas verduras, la cerveza, el azúcar de mesa y la miel.
La energía que aportan (medida en calorías) se absorbe de manera rápida y no aportan ningún otro nutriente al organismo, de ahí que se conozcan como alimentos con calorías “vacías”.
Alternativa
Para reducir el consumo de azúcar puedes intentar:
● Prefiere los carbohidratos complejos sobre los simples.
● Privilegia el consumo de verduras de hojas verdes en lugar de varias piezas de pan y pasta al día.
● Reduce la porción de tus postres.
● Si tomas agua de frutas, no la endulces.
● Opta por panes integrales y aléjate de los refinados.
● Prefiere agua simple y disminuye consumo de refresco y bebidas endulzadas
