JOHANESBURGO (AP) — Líderes comunitarios congoleños dicen que suplicaron a funcionarios locales de las Naciones Unidas y a comandantes del ejército que protegieran a los habitantes de un pueblo días antes de que los rebeldes perpetraran violaciones en masa, desde un bebé de un mes de vida hasta una bisabuela de 110 años.
Las violaciones ocurrieron en torno de Luvungi, un pueblo de 2.200 habitantes a media hora de un campamento de mantenimiento de la paz de la ONU.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, manifestó su indignación. Las sobrevivientes dijeron que fueron atacadas por entre dos a seis atacantes y violadas frente a sus maridos e hijos. Ban designó a su secretario general adjunto para mantenimiento de la paz, Atul Khare, para que investigue la supuesta inacción de la misión de la ONU en el Congo. La ONU dijo que pasó por Luvungi pero que los pobladores no les dijeron nada sobre los rebeldes.
