Brian Mendia
La Raza del Noroeste
Hace poco tiempo, un grupo de mujeres, todas de origen latino se reunieron para intercambiar experiencias y de esta manera crear un grupo o círculo. Su principal propósito es el educar a la población sobre los niños con discapacidades. En esta oportunidad cada una de ellas se identifico, por tener algo en común, y es que este grupo esta formado por madres que tienen al menos un hijo con discapacidad de desarrollo, quienes reciben los servicios del programa “Family Support 360” de The Arc of King County. En la quinta sesión de un total de ocho, las mujeres quienes participan en esta reunión, han decidido educar e informar a la población, que no tiene hijos con discapacidades, a sus familias y a la comunidad en general, nos comparte Patricia González, quien en conjunto con Catalina Ángel, son Navegadoras de este interesante circulo.
El tratar estos temas con madres de familia, de niños con Síndrome de Down o Autismo es de vital interés. González dijo que es interesante escuchar hablar a cada una de ellas y el expresarse de los desafíos, barreras y gratificaciones, que les ha tocado vivir.
Martha Pinto, madre de un joven de 18 años llamado Ricardo, asiste a las reuniones de este grupo de mujeres. El conocer sus experiencias y la manera en que ha educado a su hijo, es de gran aprendizaje para todas las otras mamas. El tiempo que ella comparte con las madres de niños menores de edad es enriquecedor. Pinto explico que el estar cerca de Ricardo su hijo, la ha llevado a conocerlo más que nadie y a comprenderlo de gran manera. En esta reunión, Pinto tenia en sus brazos a la bebe de seis meses de María Rodríguez, quien nos compartió, que fue en el hospital donde nació su niña, que le comunicaron de este circulo de mujeres, al cual asiste desde hace algunos meses, y en donde a aprendido muchas cosas.
Giselle Carcamo quien trabaja como coordinadora de justicia para la mujer en el Centro de Justicia y Paz Intercomunitario, nos comento que por lo general, se realizan invitaciones en las escuelas, centros de salud, centros comunitarios y proveedores de servicios sociales, así también cuando se da la oportunidad de difundirlo, a través de medios como la radio, prensa o televisión, en donde se les anima a que participen, en un proceso grupal de 8 semanas. “En este tiempo se pueden identificar diversos temas de justicia, que beneficien a los participantes y lograr cambios que puedan tener impacto positivo en la sociedad”. Carcamo nos compartió que entre los temas que con anterioridad han tratado, en diferentes círculos se encuentran el de salud, vivienda, inmigración, violencia domestica, pandillas, y seguridad entre otros.
González dijo que se llevan acabo diversas actividades dentro del círculo de mujeres, para motivar a las madres de niños especiales, para que de esta forma se puedan expresar y compartir las opiniones y experiencias que ellas han vivido con el resto de la comunidad.
Durante estas reuniones se tratan diversos aspectos como por ejemplo el elevar el autoestima, tanto de la madre como de los niños, exhortando a explotar las fortalezas de cada una de ellas y los pequeños, el convertirlas en lideres comunitarios y que a futuro, este grupo de mujeres puedan ser, las formadoras de nuevos círculos de aprendizaje. Así también nos explico González que de acuerdo al deseo de cada uno de las participantes, se brinda un seguimiento en temas de educación y aceptación por las familias dentro de sus propios hogares y la comunidad en general.
Los grupos deciden como difundir la información adquirida ya sea con folletos o por medios de comunicación.
