EEUU deporta a sospechoso de masacre en Guatemala

AMY TAXIN

Los Angeles (AP)

Pedro Pimentel Ríos, de 54 años, fue trasladado en un avión fletado por el gobierno y entregado a las autoridades de Guatemala, informó la vocera Virginia Kice, del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, siglas en inglés).

Ex instructor de la academia de la fuerza guatemalteca conocida como los “kaibiles”, Pimentel había pedido asilo en Estados Unidos y un juez de inmigración le rechazó en mayo la solicitud y ordenó su deportación.

Guatemala padeció una guerra civil durante tres décadas que segó al menos 200.000 vidas hasta que terminó en 1996. El ejército fue responsable de la mayoría de las muertes, determinó una comisión establecida para investigar los decesos del conflicto.

Pimentel es buscado en Guatemala en relación con la masacre en la comunidad agraria de Dos Erres en diciembre de 1982, por la cual las autoridades guatemaltecas buscan a más de una docena de ex kaibiles.

Las autoridades estadounidenses han ayudado a seguirle el rastro a cuatro de ellos. Tres fueron encontrados en Estados Unidos, mientras que otro –localizado en Canadá– está pedido en extradición por Estados Unidos y España.

“No importa cuánto tiempo hace que el delito fue cometido”, dijo John Woods, subdirector adjunto de la Division de Investigaciones en el sector de Seguridad Nacional del ICE. “Si vas a venir a Estados Unidos, no vamos a permitir un refugio seguro aquí”.Pimentel vivía en Santa Ana, California, y trabajó durante años en una fábrica textil hasta que fue detenido por las autoridades de inmigración en mayo del 2010.

Huyó de Guatemala hace dos decenios tras dejar el ejército, temiendo que ya no estaría protegido de los guerrilleros izquierdistas a los que combatió durante la guerra civil del país, de acuerdo con Michael Selph, el abogado de inmigración del guatemalteco.

Pimentel, de baja estatura y cabello cano, tuvo varias comparecencias ante la corte de inmigración en Los Angeles, siempre esposado y con el uniforme carcelario.

El ex soldado ha dicho que temía un juicio injusto en Guatemala y afirma que no estuvo en la masacre porque fue enviado a la capital de Guatemala a participar en un examen físico y un entrenamiento antes de convertirse en instructor militar, señaló Selph.

En el 2009, la Corte Interamericana de Derechos Humanos le ordenó a Guatemala investigar y castigar a los responsables de la matanza y sancionar a quienes han demorado la aplicación de la justicia. La indagación abierta en 1994 por las autoridades guatemaltecas se había prácticamente desvanecido, junto con las órdenes de captura contra más de una docena de kaibiles.