El comienzo del fín

Reflexiones

La Raza del Noroeste

El estado en que vivimos ha sido por muchos años, y creemos que seguirá siendo, uno de los mejores del país, en lo que se refiere a normas humanitarias, que consideran y favorecen la situación de los inmigrantes, especialmente de aquellos que llegan sin documentos de inmigración en regla.

Uno de los indicadores más importantes de este buen ambiente es el hecho que Washington es uno de los tres únicos estados de la unión americana en que aún no se exigen documentos de legalidad migratoria para emitir Licencias de Conducir, el más conocido y utilizado documento de identificación.

Es claro, como se nota en nuestra historia de primera plana, que esto está comenzando a cambiar, y Washington avanza en su proceso de restringir la emisión de este y otros documentos.

Por supuesto, esto no es una buena noticia, pero consideramos que no significa tampoco, que esté cambiando el ambiente en el estado, en contra de nosotros los inmigrantes.

La principal razón para que se promueva esta medida parece ser, a todas luces, el abuso que se viene haciendo de este beneficio, el hecho que muchas personas vienen de otros estados simplemente a obtener esa licencia para luego mudarse a otro estado; el tema ha sido observado en nuestras páginas desde el año pasado.

Y se debe entender que el proceso de emisión de licencias cuesta dinero, dinero que pagamos los que residimos aquí y pagamos impuestos, teniendo o no documentos, de manera que no es del interés común tener un sistema que está siendo abusado por otros que no se quedan a trabajar y pagar impuestos acá.

Eso se entiende.

La difícil situación económica del país, y los cambios en la estructura política del poder legislativo, han abierto la puerta a nuevas propuestas y leyes que no son favorables a los inmigrantes sin documentos.

Es una lástima, pero no es una situación fácil de controlar o revertir; pero creemos importante notar que este sigue siendo, de lejos, un excelente estado para establecerse y vivir, y que es favorable a los inmigrantes.

No hay que desanimarse ni desesperarse, los tiempos difíciles traen cambios difíciles, pero no hay, ni podrá haber, una persecución planeada contra el inmigrante sin documentos.