El Congreso debe ayudar a los niños que están llegando de Centroamérica.

Por Mauricio Vivero.

Muchos en el partido republicano están tratando de castigar a los niños que llegan a través de la frontera mediante el despojo de sus garantías legales ofrecidas por el actual gobierno de Estados Unidos.

Muchos defensores en el estado de Washington no darán la espalda a esta generación de niños que huyen de ser adheridos por bandas criminales, tráfico sexual y los índices de homicidio más altos del mundo. En los 12 meses pasados, más de 60,000 niños inmigrantes desacompañados de algún adulto alcanzaron la frontera sur de Estados Unidos, originarios principalmente de El Salvador, Honduras y Guatemala.

Estos niños vulnerables han estado escapando pobreza extrema, altos índices de violencia, afiliación obligatoria a las pandillas y gobiernos débiles incapaces de protegerlos.

Muchos intentan reunirse con uno o ambos de sus padres o familiares que ya habitan en Estados Unidos.

Nuestra organización, Seattle International Foundation, ha estado invirtiendo en programas para disminuir la pobreza en Centroamérica por muchos años.

Nosotros mismo hemos sido testigos de la violencia, la corrupción y la falta de oportunidades que estos niños intentan escapar. Estos niños pagan un precio muy alto al intentar llegar a Estados Unidos y muchos mueren en su intento, mientras que otros que ya han sido deportados a sus países de origen fueron asesinados poco después de su regreso. De acuerdo con un reporte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, un gran porcentaje de mujeres y niñas fueron atacadas, violadas o traficadas sexualmente en su paso a través de México.

Más de 130 organizaciones no gubernamentales del estado de Washington, líderes religiosos y otras caridades se han unido para pedir a los funcionarios electos que reconozcan las necesidades de estos niños migrantes.

Estos organismos buscan que la política de Estados Unidos se concentre en la inversión y en un tipo de desarrollo más inteligente en Centroamérica que incremente las oportunidades económicas y educacionales para jóvenes marginalizados.

Estos grupos están unidos por su convicción de que los derechos legales de estos niños deben ser protegidos.

El Acto de Protección de Victimas de Tráfico (Trafficking Victims Protection Act en inglés), el cual fue inscrito en la ley en el año 2000 por el presidente George W. Bush, se encuentra en medio de este reciente debate nacional.

Lea más en www.larazanw.com