Estefanía Aguilera
Agencia Reforma
GUADALAJARA, Jalisco .- La habitación de tu hijo o hija es el espacio donde pasa más tiempo, es su lugar de descanso y recreación, por lo que al estar vacío y sin color podría resultarle además de aburrido, frustrante.
Eso no significa que tengas que desembolsar grandes sumas de dinero, basta con contar con elementos básicos y alguno que otro detalle.
0 a 2 DOS AÑOS
La llegada del nuevo integrante de la familia trae consigo mucha ilusión, pero antes de saturar la habitación con cosas de bebé en color rosa o azul, tienes que tomar en cuenta que esta primera etapa será relativamente corta y pronto tu pequeñito te pedirá un espacio más acorde a su edad.
La diseñadora Natalia Correal, de la tienda de decoración y mobiliario Sinsalabín, recomienda en esta etapa las figurillas “quita-pon” que sirven como decoración de pared que se pueden reemplazar conforme tu hijo va creciendo y que además puedes utilizar para fines didácticos al enseñarle con ellos; por ejemplo, los nombres de colores, animales y partes del cuerpo.
En cuanto a los elementos que son útiles y funcionales, la experta en decoración y propietaria de Artmósfera, Mónica Escoto, sugiere tener como mobiliario básico, además de la cuna, un cambiador, un tapete para que tu bebé gateé y practique ejercicios de estimulación temprana, así como una cama o sofá para que tú puedas descansar junto a él.
2 a 6 AÑOS
Esta es la etapa más inquieta de los niños, donde necesitan un espacio que les dé libertad de andar, bailar, saltar y sobre todo jugar.
Mónica Escoto recomienda aquí que se deje un sitio libre en el centro de la habitación, utilizando para ello una cama que no robe mucho espacio.
Por su parte los muebles deben ser muy resistentes y pueden ser tapizados para evitar golpes.
La imaginación despierta la creatividad y, según Araceli Valdez del proyecto Think Up!, para desarrollarla desde temprano es importante agregar al cuarto de tus hijos elementos que los inspiren, que les permitan convertirse en los personajes de sus propias historias; en lo niños, por ejemplo, imágenes de estrellas y planetas para que creen aventuras intergalácticas, mientras que las niñas tal vez elementos de un bosque encantado o un castillo que las haga sentir la princesa del cuento.
6 + EN ADELANTE
Tu pequeñito se convierte en un “niño grande” porque ya va a la primaria, es tiempo de integrar a su cuarto un área para que estudie y haga la tarea; Mónica Escoto explica que basta con un escritorio, así como un sillón de lectura y un librero para que también fortalezca el habito de leer.
Para fomentar su seguridad, deja que él o ella participe en la decoración de su espacio ya sea eligiendo el tema o permitiéndole que coloque alguna obra de arte hecha por él.
Otra opción, agrega Araceli Valdez, es el laminado anti-graffiti que permite que tus hijos pinten y despinten lo que sea sobre la pared.
